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VALLADOLID, 9 (EUROPA PRESS)

Los españoles consumen muchos antibióticos y para patologías en las que no están indicadas, algo que supone un «problema serio» y que se atribuye a características culturales, según el doctor Manuel Gómez, coordinador del grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas de semFYC.

Gómez manifestó la preocupación de semFYC por esta costumbre durante una rueda de prensa en el marco del XXVII Congreso de la Sociedad médica que se celebra en Valladolid y Salamanca y que se clausurará hoy.

El mal uso de los antibióticos puede tener muchas consecuencias, entre ellas el aumento de determinadas patologías «emergentes» o «re emergentes». Ejemplos de estas enfermedades son la rubéola, el sarampión, la parotiditis, casos de meningitis C en adultos o el aumento de casos de hepatitis A en colectivos de adolescentes y viajeros, entre otras.

El doctor Gómez incidió en el hecho de que tanto los médicos como los pacientes puedan pensar que son «banales», cuando son fármacos que «mueren de éxito», se utilizan de más y para perfiles contra los que no están indicados.

En este sentido, aseguró que aunque hay una campaña dirigida a la población por el Ministerio debería incidirse más porque considera que es un problema que hay que abordar y esperar que en el futuro pueda presentarse a España como un país que ha mejorado en este aspecto.

Lo «verdaderamente» preocupante, añadió Gómez, es el autoconsumo y además sin receta, ya que las farmacias dispersan sin control. Además, aclaró que «es más caro prescribir bien que mal», al igual que un buen diagnóstico es más caro.

Los datos de la mayoría de las agencias internacionales de Salud, como la OMS, afirman que actualmente la resistencia a antibióticos es uno de los problemas prioritarios de salud en todo el mundo. Por este motivo, semFYC considera que la cooperación de los médicos de atención primaria es clave para contener este serio problema.