.

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Cinco de cada 100 españoles sufren un ictus y los cuidados informales para atender a estos enfermos pueden llegar a costar 26.000 euros anuales a sus familias, según el estudio «Consecuencias sociales del ictus.

Costes, dependencia y calidad de vida relacionada con la salud», seleccionado como finalista por el jurado de los Premios Caja Madrid de Investigación Social, que se fallarán el próximo 20 de noviembre en La Casa Encendida de Madrid y que este año se dedican en exclusiva a cuestiones relacionadas con la Ley de Dependencia.

Según esta investigación, hasta tres cuartas partes de los costes derivados de un ictus en una familia corresponden a los gastos que supone el cuidado informal del enfermo, al margen de los cuidados y tratamiento sanitarios que requiera. En concreto, los gastos del cuidado informal llegan hasta el 80% en los casos de mayor dependencia. Costes que en su totalidad pueden alcanzar los 32.200 euros al año, según el grado de dependencia.

El ictus o accidente cerebrovascular es una enfermedad que afecta a cerca del 5 por ciento de la población española y que supone entre el 2 y el 4 por ciento del presupuesto sanitario de los países industrializados. En el 30 por ciento de los casos produce la muerte y en casi el 50 por ciento da lugar a una situación de dependencia para realizar las actividades básicas de la vida diaria.

Una enfermedad que no sólo altera la vida de los enfermos, sino también la de sus cuidadores. Más del 90% de los cuidadores de pacientes de ictus reconoce que esta enfermedad ha tenido efectos negativos también en su propia vida. El 53% ve modificadas sus actividades cotidianas, el 60% declara que sufre ansiedad o depresión y el 57% se ve aquejado por algún tipo de malestar o dolor físico. El 60% de los cuidadores son mujeres con una edad media de 55 años y en un tercio de los casos, hijas de la persona enferma.