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MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

La sustitución de todos los electrodomésticos de más de 10 años de antigúedad por otros más eficientes, los denominados de clasificación energética A o superior, en las principales capitales de provincia españolas implicaría el ahorro de más de un millón de toneladas de CO2, casi 1.400 millones de kWh y 21.000 millones de litros anuales al año.

Según un estudio realizado por el Grupo Electrolux, que revela que los electrodomésticos juegan un papel fundamental en el ahorro energético y la reducción del impacto medioambiental, en el caso de Europa, las cifras reflejan que si todos los hogares de los 22 países incluidos en el estudio reemplazaran su antiguo frigorífico, congelador, lavadora y lavavajillas por otros más eficientes, se dejarían de emitir a la atmósfera casi 18 millones de toneladas de CO2, cantidad equivalente a la que se produciría si todos los hogares europeos de la muestra condujesen un coche durante 530 kilómetros. En términos monetarios el ahorro económico sería de más de 3.000 millones de euros.

Respecto al consumo energético, la reducción equivaldría a más de 20.000 millones de kWh, lo que es lo mismo, al consumo generado por todos los hogares europeos de la muestra si dejasen encendida una bombilla de 60 vatios durante 70 días. En el caso del agua, el gasto sería de casi 270.000 millones menos de litros de agua, cantidad equivalente a la que se gastaría si todos los hogares tuviesen abierto un grifo durante tres horas.

Electrolux está «convencido» de que los programas de incentivación europeos (Plan Renove en el caso español) para estimular la sustitución de los viejos electrodomésticos por otros más eficientes, conseguirán reducir de forma significativa las emisiones de la atmósfera. De igual forma, este estudio demuestra que el sector de los electrodomésticos ha avanzado mucho en el ahorro de agua y energía.

Estos datos son fruto de un trabajo realizado por Electrolux -denominado «Proyecto Eco Savings»-, uno de los líderes mundiales en fabricación de aparatos para uso doméstico y profesional, en 793 ciudades de 22 países europeos. La muestra española abarca 32 ciudades, entre las que se encuentran las principales capitales de provincia.