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Nuestra legislación reduce los accidentes de tráfico pero continúa el vacío legal sobre los ahogamientos, las quemaduras o las caídas

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Cerca de 1.000 muertes de niños y adolescentes (el 12 por ciento) podrían evitarse cada año en España con la puesta en marcha de medidas para mejorar la seguridad de este colectivo y evitar los accidentes, que se han convertido en la primera causa de mortalidad entre los niños europeos, según se desprende del Informe sobre Seguridad Infantil en Europa, elaborado por la Alianza Europea para la Seguridad Infantil con la participación de la Asociación Española de Pediatría, que se presentó en Bruselas hoy, Día Internacional de los Derechos del Niño.

Según explica el doctor Jorge Parise, miembro del Comité de Seguridad y Prevención de Accidentes de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y representante español en la Alianza Europea para la Seguridad Infantil, en España «se ha disminuido de forma significativa en los últimos años la mortalidad por accidentes».

«En áreas concretas como los accidentes de tráfico o motos somos un país de referencia, ya que nuestra legislación así como su aplicación ha sido una de más amplias y eficaces. Sin embargo, hay otros tipos de accidentes como los ahogamientos en piscinas privadas, las quemaduras, las escaldaduras o las caídas sobre las que existe un vacío importante», advirtió.

El experto asegura que todavía «tenemos que mejorar en distintos aspectos legislativos y adaptarnos a las necesidades actuales». «Muchos de los accidentes se podrían evitar sólo regulando la seguridad en las piscinas privadas o el control de la salida del agua para evitar escaldaduras o por ejemplo, en los mecheros instalando un dispositivo de seguridad», sentenció.

UN «DISPOSITIVO DE SEGURIDAD» PARA MECHEROS.

El documento destaca que los accidentes son responsables en Europa «de más muertes que la suma de todas las otras posibles causas y enfermedades» y que supusieron en 2001 «una pérdida de más de 66.000 años de vida potenciales» para las víctimas. A pesar de esta realidad, apunta el texto, «se ha observado que ningún país europeo ha puesto en macha todas las medidas posibles para minimizar los accidentes». «Suecia, Holanda e Irlanda del Norte constituyen los países con una mejor política en materia de seguridad infantil, Grecia y Portugal se encontrarían entre los últimos», anotó.

Este informe, una de las primeras iniciativas del Plan de Acción para la Seguridad Infantil en Europa, busca conocer la situación real de los accidentes y lesiones en los 18 países participantes, recogiendo datos epidemiológicos sobre los accidentes y evaluando medidas de cada país para prevenir accidentes y lesiones.

El Plan de Acción para la Seguridad Infantil en Europa pretende ayudar a los países a desarrollar sus indicadores y planes de acción nacionales para la seguridad basado en la evidencia. Este plan contempla tres fases: el establecimiento de herramientas comunes para recoger datos sobre los accidentes en la infancia; la elaboración de documentos de buenas prácticas en la prevención de las lesiones y el desarrollo de planes específicos en cada uno de los países.