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MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La coordinadora de gestión de la asociación Apoyo Positivo, Ana María Burgos, denunció hoy, con motivo del Día Mundial contra el Sida, que la mayoría de los afectados por el VIH podrían llevar una vida normal gracias a los nuevos tratamientos y, sin embargo, no lo hacen por culpa del «estigma social» que sufren.

En declaraciones a Europa Press Televisión, subrayó que «el mayor problema que tienen las personas afectadas por el VIH es la problemática surgida a partir de que su entorno se entere de que tienen esta enfermedad, tanto a nivel laboral, sanitario, jurídico o familiar».

Según Burgos, los enfermos de VIH están en riesgo de exclusión social, «pero no porque socialmente ellos se autoexcluyan», sino porque los que les rodean tienden a la exclusión de estas personas por prejuicio y ellos, «normalmente», ocultan su enfermedad para evitarse problemas.

«Una persona si tiene cáncer, lo comunica; si tiene diabetes, lo comunica, pero si tiene VIH, lo oculta, incluso al entorno médico, porque puede tener problemas con un dentista o puede ser el último en una operación o que le denieguen una asistencia. La gente vive con mucha ocultación y mucha ansiedad por no poder comunicarlo», afirmó.

Para Apoyo Positivo, esta situación viene desde los inicios de la enfermedad «cuando se unió el VIH a grupos sociales marginales como la prostitución, la drogadicción o el mundo homosexual». «La sociedad une VIH a algo malo que has hecho a lo largo de tu vida, como un castigo por haber realizado una mala acción», aseguró.

Asociaciones como Apoyo Positivo trabajan para ayudar a los enfermos a afrontar su enfermedad y para concienciar a la sociedad de que el VIH es una enfermedad como cualquier otra y convivir con los que la padecen no entraña ningún riesgo. «Lo que intentamos es luchar contra la discriminación a través de la prevención, de la educación o de la información», apuntó Burgos.

En la actualidad, la ONG lleva a cabo un proyecto destinado al mundo de las empresas en colaboración con varios sindicatos para «explicar a la gente que trabajar con una persona con VIH no conlleva ningún riesgo, que las personas con VIH tienen derecho a trabajar» y otro proyecto en los colegios, sobre salud sexual y discriminación.