.

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Una persona joven debería cobrar un 126% más para poder comprar una vivienda libre en España, según datos del segundo trimestre de 2007, recogidos en el boletín Nº19 del «Observatorio Joven de Vivienda en España», presentado hoy en la Sede del Consejo de la Juventud en Madrid.

Según las cifras recogidas en este informe, una persona joven necesitaría para adquirir una vivienda libre unos «ingresos mínimos anuales de 36.678,27 euros», mientras que el salario medio real es de 16.225,46 euros, por lo que debería cobrar un 126% más para no endeudarse en la compra de la vivienda, señaló el autor del informe, Joffre López.

Las comunidades autónomas donde esta diferencia entre ingresos necesarios y reales es mayor son el País Vasco (179%), Baleares (176%) y la Comunidad de Madrid (173%). Extremadura, Navarra y Castilla la Mancha son las comunidades con una diferencia menor.

Por otra parte la superficie máxima tolerable (tamaño de una vivienda para que su compra no supere el límite máximo de endeudamiento asumible, esto es, el 30% de sus ingresos) se sitúa en torno a los 46 metros cuadrados.

La tasa de emancipación o número de jóvenes que ya no viven en el hogar familiar, tal y como explicó el presidente del Consejo de la Juventud de España, Mario Esteban, ha ascendido con respecto a 2005 situándose en un 44,8% debido principalmente «al aumento de la población inmigrante».

Por tramos de edad, entre los 18 y 24 años, la tasa se encuentra en el 13%; de 25 a 29 años en un 45% y entre los 30 y los 34 años el 73% reside en hogar independiente. Baleares y Navarra poseen una tasa de emancipación superior a la media, ambas por encima del 47%. La Rioja, Galicia, Ceuta y Melilla tiene un retraso acusado en la edad de emancipación de personas jóvenes.

Aunque aplauden las nuevas medidas impulsadas por el Ministerio de Vivienda, Mario Esteban reivindicó la puesta en marcha de políticas coordinadas entre todos los agentes implicados en el proceso para hacer posible el derecho que tiene los jóvenes a emanciparse y tener una vida autónoma.

Entre las medidas por las que apuestan, se encuentra la creación de institutos públicos de vivienda que gestionen ayudas, la promoción de planes de emancipación juvenil que adecuen los precios de la vivienda en compra al salario medio que se perciba, así como la promoción de una modificación legislativa que garantice una cuota de viviendas protegidas en edificios de viviendas libres.