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MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

El precio del cordero lechal y del cochinillo se multiplica por más de cinco veces desde lo que recibe el ganadero en el campo a lo que pagan los consumidores en las tiendas, a sólo tres días de las fiestas de Nochebuena y Navidad.

Así se desprende de un estudio de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) que denuncia cómo los distribuidores y comercializadores especulan “de forma desmesurada e irracional” con los precios de productos típicos de los menús navideños.

Según sus datos, el precio del cordero lechal pasa de los 4,50 euros por kilo que cobra el ganadero a los 15,40 euros que cuesta en los establecimientos, lo que significa un aumento del 342%; mientras que el cochinillo de 3 euros por kilo en origen lo compra el consumidor a 13,50 euros, lo que supone un 450% más.

UPA sostiene que mientras el precio pagado al agricultor y al ganadero se ha mantenido o ha subido ligeramente unos céntimos de euro, las familias sufren unos incrementos en apenas una semana de forma apreciable.

“Se ha disparado el margen comercial de beneficios para la cadena de distribución y para los intermediarios, mientras que el productor percibe prácticamente lo mismo que semanas atrás”, dice la organización agraria que dirige Lorenzo Ramos.

Más llamativa es la diferencia de precio entre el origen y destino del cardo, que pasa de 16 céntimos de euro por kilo en el campo a 1,90 euros por kilo en las tiendas, lo que supone un incremento del 1.188%.

Asimismo, la uva se vende a 1,99 euros por kilo, un 288% más de lo que cobra el agricultor (0,66 euros por kilo), mientras que la alcachofa pasa de los 1,25 euros por kilo que cobra el agricultor, hasta los 2,80 euros que paga el consumidor (+225%).

Para solucionar la escalada de precios de la cesta de la compra, UPA aboga por que las administraciones actúen contundentemente contra estos colectivos y desenmascaren a los especuladores con fórmulas como un doble etiquetado que permita conocer cuánto cobra el agricultor o ganadero y cuánto paga el consumidor.

También pide una Ley de márgenes comerciales que evite el encarecimiento injustificado de los precios agroalimentarios. “Para ello será necesario complementar medidas coercitivas y ejemplarizantes como sancionar contundentemente a aquellos que especulen con los productos agrarios”, argumenta.

La organización también hace un llamamiento a los consumidores para que exijan productos de calidad autóctonos que cumplen escrupulosamente con todos los requisitos sanitarios y de trazabilidad, y no compren productos que procedan de otros países “con dudosas garantías”.