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CÓRDOBA, 4 (EUROPA PRESS)

La pequeña Noara, la bebé de Camas (Sevilla) que el pasado día 6 de noviembre fue intervenida durante ocho horas en el Hospital Reina Sofía de Córdoba para ser objeto de un trasplante hepático de un donante fallecido, ha tenido que ingresar de nuevo en el centro médico tras una primera alta, recibida en Navidad, a causa de una diarrea leve de la que ya se recupera.

Según informaron a Europa Press fuentes del centro médico, Noara fue derivada ayer a las instalaciones del hospital cordobés desde las dependencias del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, donde su familia la llevó en un primer momento, dado el mejor tratamiento que el Reina Sofía podía llevar a cabo al haber llevado su caso desde el principio y ser un centro especializado en pacientes trasplantados.

No obstante, las mismas fuentes precisaron que su estado general es «muy bueno» y que las previsiones del equipo médico es que el bebé, que acaba de cumplir nueve meses, pueda recibir el alta médica en breve, después de la primera que recibió en torno a Nochebuena.

Noara presentaba una enfermedad conocida como atresia de vías biliares, que resulta incompatible con la vida, y este hecho motivó su inclusión en la lista de espera para recibir un órgano.

El Hospital Reina Sofía había planteado la realización a la bebé de Camas de un trasplante procedente de donante cadáver como la primera opción, aunque la madre de la pequeña, Rocío P.L, menor de edad, había recibido autorización judicial para poder donarle parte de su hígado en caso de que fuese necesario.

De hecho, el caso de Noara saltó a la opinión pública al conocerse que la madre, de 17 años, había solicitado a la justicia poder ser donante de parte de hígado a su hija, algo que la Ley prohíbe a los menores de edad. El juzgado de Primera Instancia número 17 de Sevilla permitió a Rocío que fuera la donante, aunque finalmente no fue necesario.