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Se le colocó una prótesis en la cadera pero a los dos días sufrió una luxación al no tenerse en cuenta que padece una osteoporosis

SEGOVIA, 19 (EUROPA PRESS)

Una segoviana de 78 años, M.S.P.P, ha iniciado acciones por la vía de lo contencioso administrativo contra la Sanidad de Castilla y León (Sacyl), a la que reclama una indemnización de 523.000 euros por los daños y perjuicios derivados de la operación de fractura de cadera a la que fue sometida el 18 de mayo de 2007 en el Complejo Hospitalario de Segovia y que debido a una mala praxis del cirujano, tal y como sostiene, la mantiene desde entonces postrada en una silla de ruedas.

La reclamación de la paciente, al amparo de lo dispuesto en el artículo 19 del Reglamento de los Procedimientos de la Administraciones Públicas en materia de Responsabilidad Patrimonial, se produce ante el convencimiento de que el doctor que la intervino, A.A.G, quien la efectuó un implante protésico parcial de la cadera afectada, no tuvo en cuenta sus antecedentes de patología osteoporótica previa, con aplastamiento de vértebras dorsales y lumbares, diabetes descompensada, cardiopatía, depresión…etc.

De haber considerado y valorado tal cuadro patológico, según sostiene el abogado de la afectada, el cirujano hubiera comprobado que el tipo de operación a la que sometió a M.S.P.P. era incompatible debido a la falta de masa ósea y al riesgo de que se produjera una nueva luxación, como así ocurrió dos días después de la intervención.

Y es que, como así mantiene la representación legal de la víctima, en casos de osteoporosis o cuando se trata de personas mayores se aconseja implantar prótesis que deben unirse al hueso con una capa de cemento especial de polimetilmetracrilato, técnica que no se siguió en esta ocasión. De hecho, esta segoviana ya fue operada de la otra cadera, con una técnica correcta, en el año 2000 y el resultado fue totalmente satisfactorio.

Incluso la parte reclamante mantiene que la prótesis de la cadera en cuestión “fue, presumiblemente, puesta al revés, razón por la cual se aceleró todavía más la salida de la cabeza femoral de la cavidad articular. Si no, ¿cómo se explica que, solamente dos días después de la operación, se pueda producir dicha luxación?”

La reclamación la fundamenta igualmente la afectada en la ausencia absoluta de consentimiento informado por su parte o alguno de sus familiares. “Y lo que es más grave aún, se la privó de la posibilidad de haber podido consultar con otros profesionales sobre la conveniencia o no de la operación, pues cualquier médico, sin siquiera ser especialista, sabe que una paciente con antecedentes de osteoporosis no se le puede colocar una prótesis de Tompson, con tres cerclajes de alambre”, denunció su abogado.

La cantidad solicitada a Sacyl obedece a que la afectada se ha convertido en una gran inválida, al daño moral y psicológico causado y a los gastos derivados de la adaptación de su vivienda a su nueva circunstancia, “ya que ha sido condenada a utilizar una silla de ruedas para el resto de su vida”.