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Este ayuntamiento coruñés homenajea con un ramo de flores a Benita Lago García, su vecina más veterana

A POBRA DO CARAMIÑAL (CORUÑA), 5 (EUROPA PRESS)

Benita Lago García mantiene celosamente guardado el secreto de su longevidad. A sus 101 años esta mujer de A Pobra do Caramiñal (A Coruña), que nunca bebe agua, toma un vaso de vino con todas las comidas y no perdona un buen cocido, da muestras de una gran lucidez, una salud envidiable y, sobre todo, mucho sentido del humor.

Como homenaje a su vecina más longeva, el Ayuntamiento de A Pobra, a través de la Concejalía de Asuntos Sociales, le hizo entrega a Benita Lago, en la tarde de ayer, de un ramo de flores, como regalo de cumpleaños.

Benita Lago nació en A Pobra do Caramiñal en 1907, donde ha transcurrido toda su vida. Mujer trabajadora y ama de casa a la vez, ha desempañado su actividad en el campo y en posteriormente en una fábrica de salazón de Bacalao, sin dar nunca muestras de fatiga.

«Tuve siempre que comer y mucho que trabajar, no me quejo», afirma Benita Lago. Su salud de hierro apenas ha experimentado altibajos hasta fechas recientes, pues hace unos años Benita tuvo que operarse de un riñón, que le fue extirpado.

Sin embargo, su peculiar dieta ha permanecido invariable: nada de agua, un vaso de vino con cada comida y la gastronomía típica de Galicia. «Nunca bebo agua, es que no me da la sed y cuando tengo un poco tomo zumo», asegura.

COCINO Y TOCINO.

En las comidas su plato favorito es sin discusión el cocido gallego y muy especialmente, el tocino. «Me gusta mucho. Es lo más rico», explica.

A pesar de que por sus ojos y su memoria han pasado las vivencias de un siglo entero, Benita se ha mantenido siempre fiel a su forma de vida, que no ha variado en todo este tiempo.

Todas las mañanas se levanta, toma un buen desayuno, colabora en las labores domésticas y por las tardes acude puntual a su tertulia con sus vecinas y amigas. Allí realizan un pormenorizado repaso no sólo de lo que acontece en A Pobra sino de toda la actualidad social y política, que, según afirman, los familias de Benita Lago, «Es uno de sus temas favoritos», aseguran sus familiares.

Con este rodaje a sus espaldas, sus deseos al soplar las velas son todo un proverbio de sabiduría. «Yo lo que quiero es que tengamos paz y vivir tranquila», concluye.