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MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La presidenta de la Red Europea del Instituto de Política Familiar (IPF), Lola Velarde, manifestó hoy su satisfacción por el desarrollo del Congreso internacional celebrado en los últimos días en Roma, una iniciativa que ha supuesto, según explicó, «un punto de inflexión» en la carrera para reconocer «la dignidad de la mujer» y su complementariedad con el hombre a través de la familia, en lo que supone «la verdadera alianza de civilizaciones».

«Es un punto de inflexión y un punto muy fuerte por parte de la Iglesia y del Vaticano en concreto, con una propuesta clara y efectiva para los hombres y mujeres del mundo», declaró Velarde a Europa Press.

Velarde consideró que durante el encuentro, celebrado en el Hotel Palazzo Carpegna y en su audiencia posterior con el Papa Benedicto XVI, «se han tratado los fundamentos antropológicos de la complementariedad entre hombre y mujer y los problemas concretos de la mujer en el mundo».

Al acto han acudido un total de 260 personas de 49 países distintos, entre las que figuraron las delegaciones de 40 conferencias episcopales, 28 movimientos católicos, 16 asociaciones femeninas, nueve institutos religiosos femeninos y mujeres que ocupan cargos de responsabilidad en los diferentes campos de la cultura.

La iniciativa conmemora el vigésimo aniversario de la carta apostólica de Juan Pablo II sobre la mujer, «Mulieris dignitatem», que fue el primer documento pontificio de la historia dedicado a la mujer. En este sentido, el Congreso ha servido para hacer balance del camino recorrido en estos últimos veinte años en el ámbito de la promoción de la mujer y del reconocimiento de su dignidad.

La postura del IPF, en este sentido «coincide con el feminismo clásico en algunos aspectos –sometimiento y desprecio a la mujer–«. No obstante, apuntó, no comparte «ni las causas ni las soluciones que propone el feminismo radical, porque se trata de un problema no de cultura, sino de comportamientos humanos. No se trata de una lucha de la mujer contra el hombre».

«Debe haber una reciprocidad y una complementariedad desde la unión del hombre y de la mujer, partiendo de la familia, lugar esencial de esa unión», añadió Velarde, que denunció sin embargo «agresivas iniciativas internacionales, canalizadas a través de la mujer desde el feminismo radical –propuestas legislativas como la ampliación de la ley del aborto, divorcio exprés, matrimonios del mismo sexo– en un gran número de países de América Latina».

Estas iniciativas vienen «promovidas por asociaciones muy poderosas como la Fundación Internacional de Planificación Familiar, que siguen presionando a los países latinoamericanos para que modifiquen sus leyes».

Frente a esta ofensiva, el Congreso tiene una importancia fundamental porque «se canaliza una nueva propuesta para promover la familia y la verdadera dignidad de la mujer desde la complementariedad con el hombre», reconociendo las ventajas del cristianismo a la hora de cimentar la dignidad de la mujer en la sociedad moderna.

«En países con confesión musulmana se reconoce que el cristianismo ha aportado mucho a la dignidad de la mujer, con mayor acceso a la educación y niveles culturales más altos», agregó antes de señalar que «entre distintas confesiones cristianas hay un acuerdo inmenso en cuanto a la promoción de la cultura de la vida, de la familia, que supone un punto de encuentro entre las religiones, por lo que se puede decir que al final la familia está siendo la verdadera alianza de civilizaciones».