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MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

«Alrededor del 55 por ciento de los pacientes con hepatitis C crónica van a curar su enfermedad si se someten a la terapia combinada, aunque este porcentaje puede ser mayor o menor en función de una serie de circunstancias que definen el perfil de paciente en no respondedor o difícil de tratar», según afirmó el especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario de León, el doctor Francisco Jorquera, durante las IX Jornadas de Invierno sobre Tratamiento en Enfermedades Digestivas, celebradas en Granada con el patrocinio de Roche.

Cada paciente con hepatitis C tiene unas características concretas que van a determinar sus posibilidades de curación. Los pacientes infectados por el genotipo 1, suelen alcanzar un porcentaje de curación del 50-60 por ciento, mientras que los pacientes con genotipos 2 y 3 obtienen una tasa de curación que ronda el 80 por ciento, según informó hoy Roche en un comunicado. En los casos crónicos, el tratamiento recomendado para la hepatitis C es la combinación de interferón pegilado y ribavirina que actualmente Roche comercializa bajo el nombre de «Pegasys» y «Copegus» respectivamente.

El genotipo es el factor que más condiciona la posibilidad de respuesta, hasta el punto que determina la duración del tratamiento y la dosis de ribavirina administrada. Por ello, «los pacientes infectados por el genotipo 1 recibirán tratamiento durante un año con dosis plenas de ribavirina, mientras que lo pacientes infectados por los genotipos 2 y 3 se tratarán durante seis meses con dosis menores de ribavirina, mientras, en casos de infección por genotipo 4 los porcentajes de respuesta son intermedios entre los anteriores genotipos», apuntó el doctor Jorquera.

Asimismo, la edad (se incrementa la no respuesta con los años), la raza (responden menos los afro-americanos que los caucásicos) y la gravedad de la lesión hepática (los pacientes cirróticos tiene una respuesta claramente inferior) son tres factores que influyen directamente en la respuesta al tratamiento, a lo que se suma la obesidad, la resistencia a la insulina, el abuso de alcohol y de otras drogas y la coinfección por VIH.

La hepatitis C es la causa más frecuente de enfermedad hepática crónica en España, afecta a entre el dos y el tres por ciento de la población y supone que alrededor de 900.000 españoles padezcan esta enfermedad. Además, aproximadamente el 20 por ciento de la actividad de las consultas de Aparato Digestivo se dedica al diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes con hepatitis C.