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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

En España mueren anualmente entre 40.000 y 50.000 personas por muerte súbita, lo que la convierte en una las principales causas de muerte en la sociedad occidental, según informaron hoy expertos reunidos en la VII Reunión Anual de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Los deportistas profesionales conforman una de las poblaciones más sensibles de padecer muerte súbita, puesto que “el estrés que provoca el deporte puede exacerbar la propensión a padecer una arritmia, como ocurre con la displasia arritmogénica o con la cardiopatía hipertrófica”, explicó el secretario de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC, Fernández Lozano.

El problema, a su juicio, es que “además de ser una gran desconocida para la población general, parte de la comunidad médica desconoce los mecanismos y los motivos por los que llega a producirse”. Por este motivo, esta patología centrará el encuentro, en el que se darán cita más de 500 cardiólogos.

Así, entre otros objetivos, se hará especial hincapié en la necesidad de que las autoridades sanitarias elaboren una legislación para que “todos los deportistas federados se sometan a un screening previo con el fin de descartar algunas enfermedades relacionadas con la muerte súbita”.

ARRITMIAS Y TELEMEDICINA

Por otra parte, el grupo de Arritmias Cardíacas de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) dará a conocer los últimos avances en el tratamiento de las arritmias, “una especialidad con un elevado nivel de calidad, pero que sin embargo se concentra en pocos centros de la geografía española”, explicó Fernando Arribas, presidente de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC.

Otro de los temas relevantes que se van a tratar estos días está relacionado con la telemedicina, concretamente con la monitorización remota. Se trata del seguimiento a distancia de pacientes con marcapasos o desfibriladores implantables, que permiten la transmisión de datos de estos dispositivos desde el domicilio del paciente.

Esta nueva tecnología, que va a cambiar la forma de tratar a los pacientes en los próximos 3-4 años, va a suponer mayor seguridad para el paciente, puesto que los datos se pueden transmitir en tiempo real, y más comodidad, ya que se evita el desplazamiento del paciente hasta el hospital.

Como novedad en esta reunión, se van a poner en marcha diversas iniciativas con asociaciones de pacientes ya que ayudan a proteger los intereses de los pacientes frente a factores externos procedentes de la industria o de las autoridades sanitarias, centradas en la contención del gasto.