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VALENCIA, 26 (EUROPA PRESS)

El portavoz de la Federación de Empresarios de Hostelería de Valencia (FEHV), Vicente Pizcueta, advirtió hoy de que tirar el aceite de girasol por los fregaderos “puede provocar una crisis medioambiental de proporciones difíciles de calcular”.

Pizcueta realizó estas declaraciones a Europa Press después de que el Ministerio de Sanidad y Consumo recomendara no consumir aceite de girasol tras detectarse en Francia un aceite contaminado por hidrocarburos alifáticos procedentes de aceites minerales.

Vicente Pizcueta señaló que “cada vez que se pide retirar un producto provoca una alarma social” por lo que, en su opinión, lo que se debe hacer es “acompañar este mensaje de otro de precaución que explique qué es lo que hay que hacer” ya que puede provocar que “se tire el producto rápidamente”.

El portavoz de la FEHV manifestó su disposición a la administración sanitaria para promover un mensaje de precaución ante el problema de aceite de girasol. No obstante, afirmó que “la palabra “retirar”, desafortunadamente, no termina de concretar lo que tiene la gente que hacer”.

Por este motivo, alertó de que si la recomendación de retirar el producto “no va a acompañada de aconsejar no tirarlo por los fregaderos, pueden ir a parar a la red de agua entre 50 y 100 millones de litros de aceite”. En este línea, consideró que el Ministerio de Sanidad y Consumo debe destacar “de forma contundente qué es lo que hay que hacer hasta que se sepa exactamente lo que pasa”.

Pizcueta indicó que “hasta que se resuelva la incógnita”, que pueden pasar 48 o 72 horas, “la gente debe de conservar” el aceite de girasol. Así, puntualizó que “se debe retirar de la freidora, que es donde se suele utilizar”, pero se debe guardar para evitar una crisis medioambiental con “millones de litros de agua afectados”. Además, añadió que, desde el punto de vista económico, también es “un tema importante”. “No estamos para tirar a la basura decenas de millones de euros”, apostilló.

El portavoz de la FEHV resaltó que si finalmente los análisis realizados demuestran que no hay ningún riesgo en España, los consumidores podrán volver a utilizar este producto, puesto que los países europeos cuentan con “controles alimentarios muy seguros”.