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MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado al Servicio de Salud Madrileño (SERMAS) al pago de una indemnización de 100.000 euros a los familiares de una paciente que falleció a consecuencia de un diagnóstico tardío de cáncer de intestino tanto en el Hospital de Getafe como en el Centro de Salud “Isabel II” de Parla.

La fallecida acudió en abril de 2002 al Centro de Salud “Isabel II” tras detectar la presencia de un bulto en la mama izquierda. Así, se le realizó una mamografía, revelando la existencia de microcalcificaciones. Pese a ello, el médico la aconsejó una nueva revisión un año después. En octubre de 2002, la mujer acudió al Hospital Doce de Octubre, donde le detectaron un bulto en la mama izquierda.

Los resultados de la mamografía revelaron la existencia de un cáncer de mama, por lo que procedieron a la extirpación parcial del pecho. A partir de este momento, se trató a la paciente en el Servicio de Oncología del Hospital de Getafe. En mayo de 2004, se sometió a una ecografía abdominal en el Hospital de Getafe, que mostró la existencia de múltiples nódulos en el hígado e intestino.

Le diagnosticaron entonces una metástasis hepática del carcinoma de mama, con la idea de que el cáncer de mama se había infiltrado en el hígado. Se limitaron a administrarla quimioterapia. Ante la mala respuesta al tratamiento, la mujer decidió consultar una segunda opinión en la Clínica Universitaria de Navarra, donde le confirmaron que padecía un cáncer de intestino.

La sentencia subraya que “la demora en el diagnóstico provocó un crecimiento del carcinoma hasta el grado II, lo que empeoró el pronóstico y las posibilidades de curación”. Los magistrados tachan de “inaceptable” que se mantuviera a la paciente durante seis meses sin aplicarle medidas diagnósticas definitivas, pese a la falta de respuesta al tratamiento.