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De la Vega se compromete a concienciar a la comunidad internacional de este «drama social», que afecta a más de 50.000 mujeres

NIAMEY, 10 (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Laura Caldito)

España contribuirá con 130.000 euros a la construcción de un quirófano para mujeres víctimas de la fístula obstétrica en un centro gestionado por la ONG Nigerina DIMOL, que atiende en Niamey a mujeres que sufren esta enfermedad, derivada de prácticas sexuales precoces o partos mal atendidos, y que, además de las graves consecuencias para la salud, provoca en muchos casos el rechazo social de quienes la sufren, según anunció hoy la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

De la Vega comenzó su primera jornada en Níger, a donde se ha desplazado para participar en el III Encuentro de la Red de Mujeres por un Mundo Mejor, con una visita al centro, situado en el norte de Niamey, que da asistencia a mujeres que sufren de una de las enfermedades en materia de salud reproductiva más descuidada. Precisamente, la vicepresidenta agradeció a las «activistas de la dignidad» que se han comprometido en la atención a las víctimas de un mal del que «se habla muy poco fuera de África y poco en África».

En el centro, que actualmente acoge a 22 mujeres, las afectadas permanecen normalmente entre tres y seis meses, durante el pre y el post operatorio, tiempo en el que también reciben formación en educación básica, sexual y sanitaria. Hasta ahora, las mujeres debían someterse a la intervención quirúrgica en un hospital de la capital, pero la construcción del quirófano con la aportación española, cuya finalización se prevé en el plazo de un año, permitirá convertir este centro en un complejo autónomo para el tratamiento de la fístula, que en muchas ocasiones requiere de varias intervenciones.

«PERSPECTIVA INTEGRAL»

De la Vega valoró la «perspectiva integral» que ha adoptado este centro en el tratamiento de la fístula, ya que además de la atención sanitaria, se fija en sus «causas y origen», que muchas veces se encuentran en matrimonios precoces, malas condiciones sanitarias, deficientes atenciones en los partos y violencia contra las mujeres, y después facilita la integración de sus víctimas, a las que proporciona un dinero con el que mantenerse hasta que encuentran un trabajo o se casan de nuevo.

La portavoz del Gobierno, que recorrió las instalaciones del centro acompañada por su directora, Salamatú Traoré, destacó el «valor inmenso» de la labor ONG DIMOL, que trabaja por la «defensa de los Derechos Humanos, la integridad y el honor de las mujeres». Asimismo, se comprometió a «contar» este «drama social» ante la comunidad internacional y a «seguir trabajando» para apoyar a las personas que atienden a sus víctimas.

Sólo en Níger, la fístula obstétrica afecta a entre 1.500 y 2.000 mujeres, mientras que en todo el África subsahariana son entre 50.000 y 100.000. Además de las graves secuelas físicas que conlleva, esta enfermedad es motivo de rechazo social, tanto por parte de los maridos, como por su propia familia, debido a los problemas de incontinencia que conlleva.