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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA-Cocemfe Madrid) aseguró hoy, aprovechando que el jueves se celebra el Día de la Familia, que ésta es el principal pilar que mejora el bienestar social de los más vulnerables, como es el colectivo de personas con discapacidad.

La Asociación señaló que actualmente un alto porcentaje de familiares se dedican en exclusiva a cuidar de las personas con discapacidad. En estos casos, lo más habitual es que estos familiares tengan que dejar su trabajo o sus estudios para prestar su dedicación absoluta a su pariente en situación de dependencia.

El presidente de FAMMA, Javier Font, señaló que “históricamente la familia se ha dedicado en exclusividad a cuidar de las personas con discapacidad, una situación que no debe hacer que tengan que desprenderse de sus obligaciones como el trabajo, estudios o disfrute de su propia vida para prestar ayuda a su ser más querido, pero tampoco que se produzca una desestructuración familiar”.

Por ello, FAMMA quiere reivindicar que, en el marco del desarrollo de la Ley de Dependencia, se proyecten las ayudas necesarias para que los familiares no tengan la obligación de convertirse en empleados cuidadores. “La discapacidad no debe alterar la relación de familia, porque si lo hace nunca se llegará a una situación de normalización y, por el contrario, se verá como una barrera para los familiares y la relación de familia se convertirá en una relación de dependencia”, aseguró Font.

Según la organización, es ahí donde deben entrar las administraciones ofreciendo una serie de ayudas que permitan que la discapacidad no altere el ritmo de vida del núcleo de la familia. “La familia debe estar para apoyar, disfrutar y arroparse, sin menoscabar la libertad de ningún miembro y ayudando a quien más lo necesite que de estabilidad a la familia”, comentó su presidente.

No obstante, FAMMA recordó que el respaldo por parte de instituciones y la sociedad en general sigue siendo “insuficiente”, pues se echan en falta mayores medidas encaminadas al respiro familiar y a la formación en cuidados sanitarios y asistenciales “para que las familias puedan convivir con la discapacidad de una manera totalmente natural y normalizada de forma que prevalezca el sentido de cariño y apoyo sobre el de necesidad y obligación”.