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PALMA DE MALLORCA, 27 (EUROPA PRESS)

En torno a 10.000 personas de las islas son celíacas, una enfermedad que provoca intolerancia permanente al gluten, y que cuyo diagnóstico precoz es fundamental para evitar que se manifieste de forma exacerbada la sintomatología que acompaña esta patología: diarreas, hipotrofia muscular o distensión abdominal. Con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de estas personas, el Gobierno balear se comprometió hoy a trabajar en la elaboración de productos aptos para celíacos.

Éste fue el principal propósito que se fijó el el consejero de Salud y Consumo, Vicens Thomás, en la carpa de la Asociación de Celíacos de las Islas en el Día Nacional de la enfermedad, quien reveló que los médicos de Atención Primaria están trabajando con un protocolo de actuación para poder avanzar en el diagnóstico precoz.

Para ello, señaló que es “muy importante coordinar” los médicos de familia y los especialistas de hospital para poder hacer cuanto antes el diagnóstico. Por otro lado, apuntó que, desde la Consejería se está intentando “poder encontrar herramientas que les puedan ayudar para adecuar su dieta a su enfermedad” puesto que, añadió, “esto tiene un sobrecoste”.

Según destacó la presidenta de la Asociación, Dolça García, pese a que la enfermedad afecta en las Islas a 10.000 personas, y en la Asociación sólo hay 450, “nos damos cuenta de que cada vez se está diagnosticando más”, apuntó García. La presidenta hizo hincapié en la necesidad de normalizar la vida diaria de las personas afectadas puesto que, debido a su dieta, una persona celíaca tiene un sobrecoste anual de 1.500 euros en comparación con una persona sana.

Vicens Thomás destacó la necesidad de “dar a conocer enfermedades como ésta” puesto que, a pesar de que antes se diagnosticaba “básicamente a niños pequeños”, debido a su variabilidad clínica, cada vez más “se diagnostica en otras edades”. El consejero reiteró la importancia del etiquetado para que los enfermos “tengan la seguridad” de que los productos que compran realmente no tienen gluten. En este sentido, recordó que el Ministerio de Sanidad está trabajando en su regulación.

La presidenta de la Asociación, así como un padre de una niña afectada por la enfermedad, remarcaron los problemas que los celíacos pueden tener en el desarrollo de su vida cotidiana puesto que, además de los costes de la dieta, no pueden llevar una vida normal a la hora de, por ejemplo, ir a la escuela o a un restaurante.

La consejera de Comercio, Industria y Energía, Francesca Vives, destacó la voluntad del Gobierno balear por “ayudar” a los fabricantes de las Islas a “hacer alimentos sin gluten” así como en el etiquetado de estos productos. En estas dos iniciativas indicó que “ya se está trabajando”. Lo importante, según Vives, es que “hemos empezado a hacer camino y espero que sea muy productivo y vayamos dando pasos rápidamente”.

Esta intolerancia al gluten -una fracción proteica que se encuentra en el trigo, la cebada, la avena, el centeno y el triticale- es para toda la vida. La lesión intestinal se produce en el contacto del gluten con la mucosa intestinal, al provocar una atrofia de las vellosidades intestinales.