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MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

En muchos centros privados de adelgazamiento «la dieta es un simple gancho, la excusa para vender sus productos», según señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en referencia a un estudio sobre la prescripción de dietas publicado en la revista «OCU-Salud» del mes de junio.

El estudio, que tiene como objetivo conocer la calidad del asesoramiento dietético que ofrecen diferentes consultas privadas, se realizó en 38 centros, entre los que se encuentran: 11 consultas privadas de especialistas –endocrinólogos o dietistas–, 5 centros de adelgazamiento, 4 farmacias y 18 tiendas de dietética o herbolarios, de Barcelona, Gerona, Gijón, Madrid, Tenerife y Vigo.

En total, reunió más de 60 productos para adelgazar, «muchos de ellos innecesarios», entre los que se encontraban dietéticos, suplementos alimentarios, fórmulas magistrales, preparados de plantas y medicamentos. Y sólo en 12 centros «consiguió» salir con una dieta y consejos nutricionales sin que le vendieran ningún producto.

En cuanto a los centros que ofrecen asesoramiento dietético gratuito, la OCU comprobó que sólo en uno de los centros se entregó la dieta sin tener que adquirir ningún producto; en el 20 por ciento no cobraron la dieta, pero sí los productos; en el 30 por ciento los centros realmente cobraron la dieta y los productos.

Por lo que se refiere al gasto, sumando todos los conceptos, de media la primera visita asciende a 50,11 euros. Aunque, para la organización el principal problema es que «se han detectado malas prácticas en relación con la venta o recomendación de productos», en algunos casos con graves consecuencias para la salud.

ACTUACIONES IRREGULARES DENUNCIADAS.

Al mismo tiempo, la OCU ha observado actuaciones irregulares que «han sido denunciadas ante las autoridades sanitarias». Así, en los 38 centros visitados no se sabe con certeza cuál es la formación real de la persona que atiende, «aunque se puede sospechar por algunos indicios (carteles, títulos exhibidos en las consultas, etc)». Asimismo, en la mitad de los centros visitados no se indaga sobre los hábitos de vida relacionados con la dieta, estado de salud, consumo de medicamentos, antecedentes familiares, etc.

Por otra parte, en 9 de las dietas obtenidas en una primera cita no aparece indicada la persona que atiende; en 16 de los centros no piden un análisis de orina y en 12 tampoco de sangre, «pruebas básicas para valorar el estado salud del paciente»; y en 16 de las clínicas no indican cuál es el peso saludable que debería alcanzar el paciente.

El estudio de la OCU revela que muchos de los centros se profundiza poco sobre la situación de partida del paciente, por lo que «las dietas que se ofrecen no son personalizadas o adaptadas a cada paciente» e, incluso, «se ofrecen consejos erróneos como facilitar listas de alimentos prohibidos o de no juntar alimentos ricos en proteínas y en hidratos de carbono».

Por tanto, advierte de que «un buen profesional no debe vender productos en su consulta», además debe seguir seguir unas pautas claras a la hora de pasar consulta como: identificarse, averiguar cuál es la situación de partida del paciente, enseñar a comer y a adquirir unos hábitos saludables, proponer un ritmo de adelgazamiento, hacer un seguimiento y valorar cuando el tratamiento es exitoso.

Finalmente, la OCU, que ha remitido los resultados de este estudio al Ministerio de Sanidad y Consumo, a la Agencia Española de Seguridad Alimentaría y a la Agencia Española del Medicamento, recuerda que «la fórmula mágica para adelgazar está compuesta por 4 ingredientes: Tesón, Alimentación adecuada, Modificación de los hábitos de vida y Seguimiento por un especialista».