.

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

El precio de las denominadas «marcas blancas» o del distribuidor es entre un 18,4% y un 42,9% inferior al de las marcas del fabricante, en función de la cadena de supermercados o hipermercados en la que se realice la compra, según una investigación realizada por un grupo de profesores de la Universidad Complutense de Madrid.

El estudio, citado en el número de julio de la revista «Distribución y consumo» de Mercasa y que recoge Europa Press, revela que el diferencial medio de precios existente entre las marcas líderes y las «marcas blancas» en el sector de la distribución se situó a finales de 2007 en un 39,7%.

En cuanto a la importancia otorgada por los compradores a los distintos ítems de la marca del distribuidor, la investigación detalla que el precio (69,8%) aparece en primer lugar, seguido a muy poca distancia por la calidad (67,6%).

Los investigadores desarrollaron su análisis con datos recogidos entre el 26 de noviembre y el 10 de diciembre de 2007, a través de dos cuestionarios en 300 establecimientos de diez cadenas en el área metropolitana de Madrid y tomando como referencia el precio líder de cada categoría en las marcas de fabricante.

Por su parte, los autores del artículo «Marcas de Distribuidor: 100 ideas clave» publicado en el número 100 de la revista de Mercasa –el catedrático de la Complutense José Antonio Puelles y la profesora María Puelles– consideran que las marcas de distribuidor en el sector de la alimentación van a seguir creciendo y destacan que la popularidad de estas firmas se está extendiendo a muchas categorías no alimentarias.

«PROFUNDO» IMPACTO EN EL MERCADO MINORISTA.

«Ha surgido un enorme grupo de consumidores habituales de marcas de distribuidor que causará un profundo impacto en el futuro del mercado minorista», subrayaron los expertos, que incidieron en que los ciudadanos empiezan a considerar ya que este tipo de productos tienen la misma calidad que los que ofrecen los fabricantes.

En su opinión, las «marcas blancas» aportan cada vez mayor valor añadido al producto a través de su calidad, control, adaptabilidad e innovación, «despegándose de la imagen única de precio bajo», lo que está cambiando la percepción de los consumidores a este tipo de artículos.