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Unas 25 farmacias de toda España serán las primeras en implantar un desfibrilador en su local y recibir formación para su uso

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

MasFarma, organización compuesta por más de 600 farmacias españolas, y el Grupo MC Electromedicina, comercializador de desfibriladores en España, han lanzado hoy una iniciativa por la que esperan que, en los próximos tres años, «entre 200 y 300» boticas puedan contar con un desfibrilador y personal formado para intervenir si, en el local o en la calle, alguien sufre una parada cardíaca.

La propuesta fue presentada esta mañana en rueda de prensa por el presidente de MasFarma, José Enrique Hours, y por el vicepresidente del Grupo MC Medicina, Juan Carlos Herrero, quienes estuvieron acompañados por el doctor Narciso Perales, jefe de la Unidad de Post-Operatorio de Cirugía Cardíaca del Hospital 12 de Octubre de Madrid, y por el formador del SUMMA 112 José Luis Gómez Encinas.

Serán pioneras de esta medida un total de 25 farmacias distribuidas por la Comunidad de Madrid, Cataluña, Andalucía, Baleares, Comunidad Valenciana, Cantabria y La Rioja. Según Hours, MasFarma espera que esta primera experiencia sea «ejemplarizante» para el resto y que se extienda «como una mancha de aceite» a otras.

«La farmacia es el establecimiento sanitario más cercano al ciudadano y por tanto, de no poder llegar a que exista un desfibrilador en cada casa de vecino con el conserje o los guardias de seguridad debidamente formados, el sitio más próximo y más accesible es una oficina de farmacia, que en muchos sitios está 24 horas abiertas y en otros por lo menos 12», señaló.

PRIORITARIO EN ZONAS RURALES

Sin embargo, para Hours, a pesar de que toda la farmacia que quiera puede adquirir el desfibrilador –que cuesta unos 3.000 euros a financiar por el farmacéutico–, los establecimientos donde resulta prioritaria la existencia de este recurso son los situados en las zonas rurales, en los barrios donde viven más personas mayores y también en aquellos cercanos a centros comerciales y lugares donde se producen concentraciones humanas, como estadios o plazas de toros.

Para manejar los desfibriladores, los profesionales que atienden estas boticas recibirán un curso de primeros auxilios que arrancará la próxima semana en Madrid. Se trata, señaló el formador del SUMMA 112, de explicar al farmacéutico cómo reconocer que una persona que está sufriendo una parada cardíaca y qué hacer para mantenerlo con vida hasta que llega la ambulancia, unos segundos que son decisivos.

«Se trata en este caso de convertir al farmacéutico en el primer interviniente, en la persona que tiene que detectar la parada cardíaca, llamar al 112 y atender al paciente mientras llega la unida móvil, primero con un masaje cardíaco, después con un boca a boca y más tarde aplicando el aparato, que te da las instrucciones necesarias y es más seguro que una plancha», indicó Gómez.

Según recordó el doctor Perales, en España se producen cada año más de 24.500 paradas cardiacas fuera de los hospitales, lo que equivale a una parada cardiaca cada 20 minutos. Hasta un 85 por ciento de las mismas están ocasionadas por una fibrilación ventricular o trastorno del ritmo cardiaco.

«Más del 90 por ciento de las paradas cardiacas podrían revertirse si se realizara una desfibrilación en el primer minuto, pero, si ésta se retrasa, las posibilidades de sobrevivir disminuyen hasta ser prácticamente nulas en los siguientes 10 minutos», señaló el experto, quien apuntó que lo más recomendable es que pasen menos de cinco minutos entre la llamada al 112 y la descarga eléctrica.