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Una psoriasis mal controlada puede llegar a acortar la vida de estos pacientes, que actualmente son más de 800.000 en España

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El 90 por ciento de los enfermos de psoriasis ve como sus lesiones cutáneas se alivian y se reducen al tomar el sol de forma moderada, según explicó hoy el dermatólogo del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, Miquel Ribera, durante la presentación de su libro «Convivir con la Psoriasis», editado por Médica Panamericana con la colaboración de Schering Plough.

Esta enfermedad crónica, que produce lesiones escamosas e inflamadas en la piel, afecta a más de 800.000 personas en toda España y, con la llegada del verano, la mayoría de los pacientes encuentran en el verano y el sol una opción terapéutica gracias a los beneficios que aportan los rayos ultravioleta.

En concreto, la luz ultravioleta, tanto la natural como la artificial, disminuye la respuesta inmunitaria mediada por los linfocitos T y mejora las lesiones que provoca esta enfermedad, por lo que Ribera recomendó «no ponerse cremas protectoras en las zonas escamosas».

Sin embargo, «conviene no excederse en la exposición al sol», recordó este experto, y evitar las quemaduras solares porque a largo plazo la piel va envejeciendo y favorece el cáncer de piel. Se recomienda «una exposición solar de entre media hora y 2 horas al día», aunque esto dependerá del tipo de piel y del grado de psoriasis de cada paciente.

En los casos de la psoriasis leve a moderada, el sol potencia los efectos de la mayoría de tratamientos tópicos y sistémicos, lo que permite reducir la dosis e incluso suspender el tratamiento. Además, la humedad ambiental y el agua del mar facilita la hidratación de la piel.

El problema en esta época es que muchos de estos pacientes temen enseñar la piel con lesiones por miedo al rechazo social. Según explicó la presidenta de Acción Psoriasis, Juana María del Molino Jover, muchos pacientes sufren ansiedad, estrés y angustia, y «llegan a aislarse con tal de evitar las miradas de los otros».

«La cuestión estética influye mucho», añadió, y la falta de información hace que muchas personas «piensen incluso que es una enfermedad contagiosa».

DEJADEZ DE ALGUNOS PACIENTES.

Este aislamiento, unido a la falta de un tratamiento que cure definitivamente la enfermedad, provoca que un alto porcentaje de pacientes que no están medicados, dejan de lado las revisiones periódicas y se «autodiscriminan».

Sin embargo, para el doctor Ribera esto es algo que se debe evitar ya que una psoriasis mal controlada puede llegar a acortar la vida de estos pacientes. «Si no se controla la inflamación continuada de la piel, con el tiempo pueden provocarse alteraciones del metabolismo de la glucosa y las grasas que desencadenen otras enfermedades».

Entre éstas, existe riesgo de padecer diabetes o aumento del colesterol, además de que en los pacientes con psoriasis también pueden ser frecuentes trastornos psicológicos o conductas adictivas. De hecho, existe una tasa más alta de alcoholismo y tabaquismo en estos pacientes que recurren a estas sustancias por los problemas emocionales que la enfermedad conlleva.

Por ello, es recomendable acudir periódicamente a un dermatólogo para revisar el estado de la enfermedad y evaluar alternativas terapéuticas. De hecho, con la aparición de las nuevas terapias biológicas se consigue una tasa de eficacia en hasta el 80 por ciento de los pacientes. «El problema es que estos tratamientos son caros y dependiendo de cada comunidad autónoma hay más o menos trabas para la financiación».