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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomendó hoy que los niños usen este verano gafas de sol homologadas con protección contra los rayos UVA y UVB y que lleven una gorra con visera para proteger los ojos de los efectos nocivos que produce la luz solar tras largas exposiciones.

“Diversos estudios han demostrado que la exposición prolongada a los rayos del sol sin utilizar ningún tipo de protección puede causar problemas oculares que, a la larga, podrían provocar una pérdida de visión, fruto de cataratas o degeneración macular asociada a la edad”, explicó el presidente de la AEP, el profesor Alfonso Delgado.

“Durante los meses de verano el nivel de la radiación ultravioleta es hasta tres veces superior que durante el invierno, incluso cuando está nublado”, aseguró. En este sentido, “nunca hay que guiarse ni por el color de las lentes ni por el precio de las gafas porque la capacidad de protección frente a los rayos UV no depende de la mayor o menor oscuridad de la lente — explicó Delgado –. Lo más importante en estos casos es que los cristales tenga un filtro de entre 99 y 100 por ciento frente a los rayos UVA y UVB”.

NO HAY QUE OLVIDAR LA PIEL

Por otra parte, respecto a la protección de la piel estas vacaciones, el jefe del Servicio de Dermatología del Complejo Universitario Juan Canalejo de Santiago de Compostela, el doctor Eduardo Fonseca, señaló que la “frecuente desidia” que los adolescentes muestran ante las recomendaciones de los expertos sobre protección frente al sol, “les hace especialmente propensos a sufrir un melanoma en el futuro”.

Según este experto, son pocos los adolescentes que se protegen ante exposiciones prolongadas al sol, “sin darse cuenta de que uno de los factores que multiplica el riesgo de sufrir un melanoma es la exposición al sol de forma intermitente mientras juegan o se bañan en la piscina o en la playa”.

Cuando no se utiliza protección solar, el cuerpo va perdiendo la protección natural que tiene frente al sol y aumentan las posibilidades de desarrollar un cáncer de piel. Para prevenir esta situación “es importante concienciar a los jóvenes sobre la importancia de las medidas de protección”, dijo el dermatólogo.

El cáncer de piel es una de las formas de cáncer más común y se calcula que se detectan dos millones de casos nuevos al año. El cáncer de piel se suele presentar en las personas de piel blanca y en aquellas más expuestas a los rayos solares, “sobre todo si la exposición generó quemaduras solares durante la infancia”, afirmó el doctor Fonseca.