.

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) recibió durante el pasado ejercicio cerca de 6.000 consultas y reclamaciones sobre reparación de vehículos, lo que supone multiplicar por más de tres las cifras de 2006, informó hoy la organización, que resaltó que este aumento se ha producido porque los conductores «están optando más por reparar sus vehículos frente a la compra de otros nuevos».

Fuentes de CECU consultadas por Europa Press señalaron que el principal incremento de esta cifra se ha producido por la subida de las consultas, que han pasado de 1.200 en 2006 a cerca de 4.500 durante el presente ejercicio, mientras que las reclamaciones se situaron en alrededor de 1.500 durante 2007, frente a las 600 del año anterior.

La organización señaló que esta tendencia se está manteniendo durante los primeros meses de este ejercicio, en relación con la continua reducción de las ventas de vehículos que se está registrando en el mercado automovilístico español en lo que va de año.

Ante el aumento de las revisiones de vehículos en talleres, con motivo de la temporada estival, la Confederación recomendó a los usuarios «exigir un resguardo de depósito», que será necesario para la retirada del vehículo y responsabiliza al taller ante posibles daños del mismo.

Por otro lado, CECU recordó que el conductor «tiene derecho» a que se le realice un presupuesto por escrito, con una validez de doce días hábiles y resaltó que la factura «es obligatoria» y debe estar desglosada.

Asimismo, la organización apuntó que las piezas de recambio tienen que ser nuevas y adecuadas al vehículo que se esté reparando, así como que la reparación tendrá una garantía mínima de tres meses o 2.000 kilómetros.

CECU comunicó que el taller puede cobrar los gastos de estancia, en el caso de que el cliente no se pronuncie sobre la aceptación del presupuesto o no retire el vehículo reparado dentro de los tres días siguientes a la comunicación.

Por último, la organización recomendó a los consumidores que se decanten por talleres que estén adheridos al Sistema Arbitral de Consumo y señaló que todos estos puntos de reparación «han de exhibir al público una serie de información sobre los servicios que prestan y los precios que tienen establecidos».