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Las altas temperaturas en verano son las aliadas «perfectas» para la proliferación de la salmonella MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Más del 50 por ciento de los ciudadanos considera que «hay riesgo de contraer salmonelosis como consecuencia de una deficiente higiene en la cocina», según un sondeo realizado por el Instituto Silestone en la pasada edición de la feria Madrid es Ciencia.

Más de la mitad de las toxinfecciones alimentarias, a menudo originadas por la falta de higiene, se producen en el hogar. La manipulación, la cocción y el almacenaje de alimentos así como comer y también otras actividades que se pueden realizar en la cocina como trabajar o hacer los deberes «pueden, indirectamente, causar infecciones si no se toman las precauciones de higiene adecuadas», según informó hoy Silestone.

La «salmonella» es una bacteria que se desarrolla en el intestino de los animales y el hombre y se transmite a los alimentos, por lo que puede ser ingerida por las personas causando una infección denominada salmonelosis, que se manifiesta en episodios de gastroenteritis aguda.

Los principales tipos de alimentos implicados son las aves de corral y la carne de otros animales, la leche o los huevos. Las altas temperaturas en verano son las aliadas «perfectas» para la proliferación de esta bacteria, afirmaron expertos del instituto.

NO MEZCLAR ALIMENTOS CRUDOS Y COCINADOS

Para su prevención, además de observar «una rigurosa higiene personal», se debe evitar exponer los alimentos a temperaturas templadas y «reducir al máximo» los tiempos de espera de su consumo, afirmaron. Otro importante punto a tener en cuenta es evitar uno de sus principales modos de expansión, las contaminaciones cruzadas, que se producen por el contacto de un alimento, utensilio o superficie contaminados con otro alimento que no lo está.

Con el objetivo de prevenir dichas infecciones y de informar a los consumidores de los peligros de las mismas, el Instituto Silestone ha elaborado un decálogo que condensa «las diez claves de la higiene en la cocina».

Entre ellas, se recomienda no mezclar alimentos crudos con alimentos cocinados para evitar la posible transmisión de microorganismos, limpiar los utensilios y superficies cada vez que se manipule un alimento distinto y no romper la cadena del frío ni mantener los alimentos a temperatura ambiente, especialmente si se trata de salsas elaboradas con huevo como la mayonesa.

LIMPIEZA NO ES SINÓNIMO DE DESINFECCIÓN

Más de la mitad de los encuestados coincide en la importancia de llevar a cabo una limpieza «diaria y profunda», es decir, después de cada comida o uso de la cocina. Asimismo, un 30 por ciento adicional de la muestra ha precisado la necesidad de «utilizar productos de limpieza multiusos».

Sin embargo, más del 50 por ciento de las personas cree que «limpieza» y «desinfección» son sinónimos y sólo un 30 por ciento destaca la «importancia de una desinfección posterior a una limpieza profunda de la cocina».

«Limpiar» y «desinfectar» son dos acciones que «van de la mano» y se complementan pero, «en ningún caso son equivalentes», subrayaron expertos del Instituto Silestone. «Limpiar es eliminar la suciedad mientras que desinfectar implica erradicar las bacterias que pueda haber en un lugar o superficie», concretaron.