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ESTOCOLMO, 2 (OTR/PRESS)

Cuanto mayor sea la edad de los padres al tener un hijo, mayores serán las posibilidades de este de padecer desorden bipolar. Este es un grave trastorno del ánimo, que puede convertirse en manías o depresiones, y en algunos casos incluso en autismo o esquizofrenia, y que por ahora sus causas son prácticamente desconocidas. Un estudio llevado a cabo por varios científicos suecos supone un avance en el descubrimiento de los factores que producen esta enfermedad, de la que se sabe muy poco sobre sus causas.

Según un estudio publicado en la revista «Archives of General Psychiatry», recogido por otr/press, cuanto mayor es la edad de los padres al tener el hijo, mayores son los riesgos de que este sufra un trastorno bipolar. Esta enfermedad psíquica, que puede desembocar en manías y depresiones, y en el peor de los casos en esquizofrenias o autismo, hasta ahora había sido muy poco investigada. Emma M. Frans, médica de Instituto Karolinska, por el contrario, investigó los 13.428 casos de trastorno bipolar registrados en Suecia.

Por cada caso analizado, se realizaron cinco registros de personas del mismo sexo nacidas en el mismo año, pero sin desorden. Comparando los dos grupos descubrieron que cuando los padres superan los 29 años, más probabilidades habrá de que el hijo sufra desorden bipolar. En el caso de los padres la edad es mucho más importante. Cuando el progenitor tienen más de 55 años el riesgo de que sus hijos sufran trastornos es 1,37 veces superior a cuando tienen menos de 24 años. En el caso de las madres el riesgo también existe, pero es mucho menos pronunciado.

PERSONALIDAD O GENÉTICA

«La personalidad de los padres de mayor edad ha sido sugerida como explicación de la relación entre los trastornos bipolares y la edad del padre», explicaron los autores del estudio. «Sin embargo», puede existir una «influencia genética». «A medida que los hombres van cumpliendo años, cuando se producen las repeticiones de células germinales, se acumulan mutaciones fruto de errores en la copia del ADN».

En cambio, en las madres no deberían producirse errores en la copia de ADN, a pesar de que envejezcan. Por eso no es tan decisivo que cumplan años a la hora de que sus descendientes sufran trastornos bipolares. Esto supone un avance en la investigación de esta enfermedad, de la que se sabe muy poco sobre los factores que la provocan, siendo muy pocos los identificados.