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MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

Casi el 25 por ciento de la población española sufre alergia a algún alimento, según explicó hoy la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN) que, al mismo tiempo, alertó sobre el aumento de está cifra que, en las próximas dos décadas, podría llegar hasta el 50 por ciento.

Los nuevos alimentos, la mayor oferta de productos, la aparición de nuevos alérgenos, las sensibilizaciones cruzadas entre alimentos y alérgenos no alimentarios, la emigración, inmigración y adopción de dietas y productos importados son algunos de los motivos que podrían explicar el aumento de la población alérgica a los alimentos, señalaron expertos reunidos en el IV Congreso de AEDN, que se celebra hasta mañana en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

Esta alergias, que pueden ser respiratorias, cutáneas, gastrointestinales, sistémicas e incluso producir un «shock» anafiláctico, suelen estar producidas por la proteína de la leche de vaca, cacahuetes y otros frutos secos, fruta, huevos y legumbres. Mientras que las intolerancias más habituales son a la lactosa y al gluten.

En este sentido, explicaron que no se debe confundir la alergia alimentaria, que es una forma de intolerancia a un alimento o a uno de sus componentes que activa el sistema inmunológico, con la intolerancia que no afecta al sistema inmunológico.

En ambos casos destacaron el papel del dietista-nutricionista, sobre todo en los niños, y recordaron que se debe realizar un seguimiento de los menús, además de adecuar la cocina y utensilios, y formar a las personas que están en contacto con el niño para que éste no tenga problemas con su alimentación.

NUEVOS MOVIMIENTOS ALIMENTARIOS

Por otra parte, dentro de la mesa de debate «Alimentación: Hacia dónde vamos y de dónde venimos», se han presentado dos modelos de alimentación aún poco conocidos para la población: el movimiento «Slow Food» y los alimentos transgénicos.

El primer modelo, el «slow food», nace como una moda contraria a la «fast food», y aboga por el placer de la gastronomía, el deleite en la degustación de sabores, la producción alimentaria artesanal, la pequeña agricultura y la ganadería sostenible o biológica. En definitiva, explicaron «promueve la alimentación de calidad con menús nutritivos y completos, y educa en la degustación de los alimentos y el disfrute de una buena mesa en el entorno más adecuado y con toda la tranquilidad posible».

Por otra parte, destacaron la aparición de los alimentos transgénicos y la biotecnología de los alimentos que «sigue provocando múltiples repercusiones sociales y jurídicas». A este respecto, aseguraron que «hay un profundo desconocimiento por parte del consumidor que rechaza todo aquello que implique la modificación y manipulación genética». Sin embargo, recuerdan que «los científicos defienden estas técnicas ya que hacen que ciertas plantas sean resistentes a los insectos o que mejoren su producción».