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SANTA CRUZ DE TENERIFE, 20 (OTR/PRESS)

Las lentes de contacto aumentan el riesgo de ceguera, debido a que suele contener amebas patógenas, llamadas acanthamoeba, que se pueden encontrar en el suelo o en agua dulce. La nueva investigación, publicada en el número de noviembre del «Journal of Medical Microbiología», ha sido llevada a cabo por la Universidad de La Laguna-Tenerife, y se ha realizado a partir de muestras tomadas en la isla.

Las investigaciones realizadas muestran que un alto porcentaje de lentes de contacto en Tenerife están contaminadas con acanthamoebas, que no son destruidas por las lentes de contacto normales. Dichas bacterias pueden provocar infecciones en los seres humanos, siendo una de ellas la amoebiano queratitis, una infección en el ojo. El 85 por ciento de los casos en las personas que sufren esta enfermedad, que es muy dolorosa y puede llegar a causar ceguera, usan lentillas.

Dado que las bacterias se encuentran principalmente en piscinas y en agua corriente, las personas que usan lentes de contacto para nadar o que las lavan con este tipo de agua, son más proclives a sufrir la enfermedad. «La infección ha aumentado en los últimos años, debido a que más gente usa lentes de contacto», explicó, en declaraciones recogidas por otr/press, el doctor Basilio Valladares, del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de las Islas Canarias.

Además, la mayoría de disoluciones para lentes no son eficaces para destruir a las acanthamoebas. Por este motivo, en la Universidad de La Laguna-Tenerife están desarrollando un líquido de mantenimiento «que sea útil» para luchar contra este tipo de bacterias, aseguró Valladares. «Los usuarios de lentes de contactos tienen riesgo de infección, y esperamos poder tratar y prevenir estas enfermedades en un futuro cercano», finalizó Valladares.