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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El 30 por ciento de las enfermedades infantiles están asociadas factores medio-ambientales, como la polución, el tabaco, la contaminación del aire, la falta de saneamiento, el uso de combustibles sólidos para cocinar en el interior de las casas o el uso de pesticidas, según informó hoy la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

El presidente de la entidad, el doctor Julio Ancochea, señaló que «los niños son especialmente vulnerables a las condiciones medioambientales y su exposición a la contaminación puede contribuir a aumentar la mortalidad, la morbilidad y la discapacidad infantil. Por este motivo, es importante que el personal sanitario reconozca y evalúe estos factores y prevenga las enfermedades relacionadas con el medioambiente».

Por su parte, la coordinadora del Área de Medioambiente y Enfermedades Respiratorias de SEPAR, la doctora Cristina Martínez, pone como ejemplo un estudio publicado en la revista británica «The Lancet» elaborado por investigadores de la Universidad del Sur de California. «Este estudio advierte que los niños que viven a menos de 500 metros de las autopistas o grandes zonas de tráfico son susceptibles de sufrir una sustancial perdida de capacidad pulmonar a los 18 años, déficit que arrastrarán durante toda la vida», alertó.

En concreto, explicó que la capacidad pulmonar de los menores que viven cerca de los grandes vías de trafico es un 3 por ciento menor que la capacidad de los que residen a 1.500 metros, y la causa es la toxicidad de los motores diesel. Además, advirtió de que la reducción de la función pulmonar infantil es un conocido factor de riesgo en el desarrollo y empeoramiento del asma y el posterior desarrollo de EPOC (enfermedad de obstrucción pulmonar).

DERIVAR EN ENFERMEDADES CRÓNICAS

Según explicaron los expertos, los pulmones no están desarrollados al nacer, ni siquiera en un niño de 8 años, sino que se desarrollan hasta alrededor de los 18 años, por lo que la salud de este órgano puede verse especialmente alterado por los factores contaminantes del aire con efectos respiratorios agudos durante la niñez, que pueden desembocar en enfermedades respiratorias crónicas en la edad adulta.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de años de vida sana perdidos por habitante debido a factores de riesgo medioambiental es aproximadamente cinco veces mayor entre niños hasta los cinco años que en la población general. Este mismo informe destaca que la diarrea, el paludismo y las infecciones respiratorias arrojan un gran porcentaje de morbilidad atribuible al medio ambiente y también de mortalidad en niños menores de 5 años.

Asimismo, el porcentaje de defunciones debido a estas tres enfermedades atribuibles al medio ambiente alcanza la cifra del 26 por ciento en los niños menores de cinco años que viven en países en desarrollo. En algunas regiones muy pobres del mundo, se calcula que el número de años perdidos de vida sana debido a infecciones respiratorias en la infancia es hasta 800 veces mayor.