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El PP denuncia la «desinformación» y critica que la UE sólo imponga «controles aleatorios» a la importación de este tipo de productos

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

El Ministerio de Sanidad y Consumo aseguró hoy que los análisis realizados a una partida de pez panga contaminada procedente de Vietnam, que el pasado mes de julio entró en territorio nacional por el puerto de Vigo, determinaron la presencia de «agentes que no constituyen un riesgo para la salud», por lo que no figuran en los criterios de seguridad de la normativa europea 2073/2005.

El ministerio responde de este modo a la comisaria de Sanidad, Androula Vassiliou que, en respuesta a una pregunta parlamentaria del PP, indicó que las autoridades españolas habían confirmado a la Comisión Europea la entrada del pescado contaminado el pasado mes de julio.

Según Vassiliou, no se tomaron «medidas específicas» para estos productos pesqueros, aunque sí que se realizaron «otros controles de envíos de productos alimenticios de terceros países, en particular productos de acuicultura».

Sin embargo, desde Sanidad puntualizan que las partidas de panga que entraron tanto por el puerto de Vigo como por el de Bilbao fueron analizadas por los servicios de Inspección Fronteriza de la Subdirección de Sanidad Exterior de este Ministerio, conforme a la Directiva 97/78.

Además, se establecieron una serie de controles adicionales a través del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), y mediante el Programa Coordinado de Controles de Sanidad Exterior. Asimismo, los Puntos de Inspección Fronteriza realizaron los correspondientes controles físicos que pasan por la inspección visual hasta pruebas de laboratorio «in situ» y tomas de muestras oficiales para su análisis posterior en laboratorios acreditados.

Aquellas partidas que no superan los controles sanitarios efectuados «son inmediatamente rechazadas», recuerda Sanidad, y comunicadas al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RSAFF) a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

El Ministerio ya ha remitido una misiva a la Comisión Europea en respuesta a su requerimiento de información, en la que explica «detalladamente los controles realizados, así como los resultados de los análisis». En consecuencia, concluyen desde Sanidad, «al cumplir con la normativa vigente, no puede impedirse su comercialización en el mercado español».

Precisamente, la comisaria europea ha explicado que la información proporcionada por España «se tendrá en cuenta» durante una visita de inspección que la Comisión realizará en Vietnam en la primera mitad de este año.

Además, garantizó que los servicios de inspección de Bruselas, la Dirección General de Salud y Consumidores y la Oficina Alimentaria y Veterinaria «controlarán cuidadosamente que los productos pesqueros vietnamitas destinados a su exportación a la UE respetan la legislación de la UE».

DESINFORMACIÓN A LOS CIUDADANOS

Tras conocer la respuesta de la Comisión Europea, el eurodiputado del PP, Daniel Varela Suanzes, expresó su satisfacción por el hecho de que «por fin» sus múltiples interpelaciones al Ejecutivo europeo para denunciar esta situación «hayan dado su fruto y que no sólo Bruselas reconozca que hay problemas de contaminación de estos productos, sino que va a hacer controles y se va a desplazar allí». «Ha sido una lucha de mucho tiempo pero al final lo hemos logrado», subrayó.

El eurodiputado del PP denunció, no obstante, «la desinformación en la que se ha mantenido a los ciudadanos», tanto por parte de las autoridades de la Xunta de Galicia, como del Gobierno central y de la propia Comisión Europea.

«Sabemos que hubo contaminación con meses de retraso y porque Bruselas abre una investigación, a petición del PP, para saber qué pasó y obtiene la información con sacacorchos; pero encima ahora viene la Comisión Europea y nos dice que va a hacer inspecciones en Vietnam cuando hace una semana negaba, en respuesta a otra interpelación del PP, que pudiera hacer controles sobre el terreno si no media un acuerdo con ese país al respecto», señaló Varela.

«La conclusión es que el control sobre las importaciones de productos de pescado procedentes de piscifactorías de los países del sureste asiático, entre unos y otros, es una tomadura de pelo a los ciudadanos y a los consumidores», remachó.

Las importaciones de este tipo de productos han crecido un 235 por ciento entre 2004 y 2007 sin que esté claro si se ajustan a las normas higiénico-sanitarias comunitarias, según denuncia el PP. «Estados Unidos prohíbe el acceso a su mercado de estos productos, mientras que la Unión Europea lo tolera con controles aleatorios, abriendo la puerta a la competencia desleal a nuestro sector pesquero», señaló Varela.