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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

Las cantidades cobradas irregularmente por las eléctricas al conjunto de usuarios domésticos al aplicar las tarifas vigentes desde enero a LA energía consumida a finales de 2008, pueden rondar los 80 millones de euros, según las estimaciones realizadas por Facua-Consumidores en Acción.

Tras la denuncias presentadas por la asociación a finales de enero ante al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y la Comisión Nacional de la Energía (CNE), Facua se ha dirigido a los departamentos de Industria y Consumo de las comunidades autónomas para solicitarles que impongan a las eléctricas la devolución de las cantidades cobradas de más. Dos de ellas, Andalucía y Baleares, ya han tomado estas medidas.

Un análisis realizado por Facua sobre las facturas de unos 28.000 usuarios revela que cada cliente ha pagado en sus dos últimas facturas una media de 3,49 euros extra (2,86 euros más el 21,93% que representan los impuestos sobre la electricidad y el IVA).

Facua ha realizado su estudio a partir de las facturas de una selección de los usuarios domésticos de todo el país con las tarifas 2.0.1, 2.0.2, 2.0.3 y 3.0.1. que han usado su herramienta para verificar los cobros irregulares de los últimos meses. Según la asociación, cerca de medio millón de usuarios ha visitado ya su web, desde el lanzamiento de estas herramientas el 11 de febrero.

Según la asociación, si los datos obtenidos pudiesen extrapolarse al conjunto de usuarios domésticos con esas tarifas (sin contar por tanto las de discriminación horaria), las cantidades que deben devolverles las eléctricas ascenderían a 79,43 millones de euros (65,14 antes de impuestos). La asociación ha realizado el cálculo partiendo de los 22,8 millones de usuarios domésticos que según datos de la CNE tienen las tarifas 1.0, 2.0.x y 3.0.1.

Otro análisis de Facua muestra que las facturas con lecturas estimadas -no reales- que una parte de los usuarios ha recibido en diciembre y otra en enero muestran un consumo medio mensual de 260 kWh. Pero la siguiente factura -la de enero o la de febrero-, ya con lectura real del contador, recoge una media de 592 kWh, incluyendo tanto la energía consumida en el último mes como la que no había sido cobrada en el anterior por haber efectuado una estimación a la baja.

Según Facua, los motivos de estos «enormes» márgenes de error en las estimaciones son, por un lado, el hecho de que este invierno las temperaturas han sido más bajas que el anterior y por tanto se ha consumido más. Y por otro, que determinadas eléctricas han «vulnerado» la obligación legal -vigente desde 1988- de realizar las lecturas estimadas utilizando como dato el consumo real de los usuarios en el mismo periodo del año anterior.

Así, resalta que el primer problema que ello ha provocado es que se están cobrando al precio vigente desde enero -hasta un 5,6% más caro- cientos de millones de kilovatios/hora (kWh) que fueron consumidos en noviembre y diciembre.

Facua denunció estas irregularidades ante Industria y la CNE a finales de enero, tras lo que los gobiernos andaluz y balear han impuesto la refacturación a todos los usuarios para que recuperen el dinero cobrado de más, medida que la asociación ha demandado también al resto de comunidades.

Pero además, incide en que frente al consumo medio mensual de 426 kWh que revelan las facturas analizadas por Facua, las que tienen lectura estimada han incluido un 39% menos de energía de media, induciendo con ello a los usuarios a creer que estaban consumiendo muy poco, «aunque en realidad en muchos casos estaban superando los umbrales que el Ministerio considera despilfarro» (500 kWh al mes).

Por todo ello, la asociación advierte que la facturación mensual es «totalmente incoherente» con el fomento del consumo racional, por lo que reclama al Ministerio que o bien vuelva a la facturación bimestral o imponga a las eléctricas que lean los contadores cada mes si quieren cobrar los recibos mensualmente.