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MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Los cambios climatológicos bruscos pueden provocar un aumento de las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en España, o que aquellos pacientes ya afectados por alguna dolencia de este tipo empeoren, según informó hoy la Fundación Española del Corazón (FEC) en un comunicado. En este sentido, advierte de que la variación estacional, especialmente en épocas de frío, puede influir en la actividad corporal modificando el tono simpático, la viscosidad sanguínea, la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, que tienden a aumentar, incrementando a su vez la demanda de oxígeno del organismo.

De hecho, en las épocas de frío, patologías como la cardiopatía isquémica, la angina de pecho y el infarto agudo de miocardio son más frecuentes. Según explicó el vicepresidente médico de esta entidad, José María Cruz Fernández, esto se debe a que el frío es un vasoconstrictor, por lo que las arterias se cierran y es más fácil que se produzca un infarto de miocardio. «El simple hecho de salir a la calle poco abrigado, puede desencadenar vasoconstricción y espasmos», aseguró.

Además, también se pueden producir patologías cardiovasculares asociadas a una exposición a un calor excesivo, ya que entre las principales causas de mortalidad que se producen durante las olas de calor están las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y respiratorias.

Los principales afectados en este caso serían las personas de edad avanzada, los pacientes con enfermedades preexistentes y los niños, que son los más vulnerables y propensos a sufrir una deshidratación. Según este experto, esto se debe a que las personas de edad pierden la capacidad de autorregulación de la cantidad de agua que hay en sus organismos.

Los pacientes hipertensos son también vulnerables a los cambios estacionales, añadió el profesor Cruz Fernández, dado que «el ejercicio físico intenso puede alterar la respuesta hipertensiva del paciente». Por ello, en este grupo de pacientes es esencial evitar cambios bruscos de altitud, pasar del frío al calor y viceversa, y controlar la intensidad del ejercicio que se practica.