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BARCELONA, 12 (EUROPA PRESS)

El jefe del Servicio de Diagnóstico por la Imagen de Sant Andreu de Barcelona y miembro vocal de la Junta de la Sociedad Catalana de Radiología, Andreu Bellès, advirtió hoy del exceso de pruebas diagnósticas a las que se someten los pacientes y propuso impulsar una campaña contra el riesgo que suponen, al mismo nivel que las existentes contra el exceso de fármacos.

Bellès defendió la ponencia «Riesgo de las pruebas diagnósticas» en el Congreso del Ámbito de Atención Primaria de Barcelona, que empezó ayer y finalizará hoy, en el Auditorio Axa de Barcelona, organizado por el Institut Catalá de la Salud (ICS) y la Conselleria de Salud de la Generalitat.

En declaraciones a Europa Press, Bellès destacó la importancia de confiar en su médico y sopesar los riesgos y beneficios que se obtienen tras una prueba diagnóstica, a excepción de la ecografía y las resonancias magnéticas, a la hora de someterse a placas y escáners porque no son «inocuos» y la radiación se acumula «como con una mochila en el cuerpo».

En este sentido, advirtió de que uno de cada 1.000 pacientes que se someten a un escáner de abdomen morirán a consecuencia de un cáncer desarrollado por esta exposición. Alertó de que esta incidencia es el doble en niños, «más vulnerables», siendo dos de cada mil.

Según declaró, este problema es muy común en las sociedades industrializadas y, pese a que los médicos están concienciados sobre estos riesgos, los pacientes presionan sobremanera en la demanda de estas pruebas. «Ya que me mira la espalda, doctor míreme la pierna y el brazo», piden algunos pacientes.

Por su parte, el gerente de gerente de Atención Primaria del Institut Catalá de la Salut (ICS), Josep Casajoana, también destacó que «la medicina no es inocua», y que existe una «presión excesiva» por parte del paciente para someterse a pruebas.

Para Casajoana, «se ha perdido la fe en la capacidad de diagnóstico del médico» en favor de la tecnología de pruebas que «a veces consiguen una seguridad que es falsa». «Una cascada de pruebas puede perjudicar al paciente», subrayó.

Respecto a las mamografías y revisión ginecológica, la ciencia ha demostrado que «no es necesario hacerla cada año, vale con que se haga cada tres años», pero esto es algo «muy difícil» de cambiar, señaló Casajoana.

Cómo sobrevivir a la presión asistencial, la violencia de género, la vacuna contra el virus del papiloma humano, la atención a inmigrantes y la cultura positiva del error son otros de los temas que se debaten en el congreso de Atención Primaria, en el que participan unas 600 personas.

-. Firma: CFP/BAJ .-