.

BRUSELAS, 15 (EUROPA PRESS)

Los Veintisiete aprobaron hoy dos nuevas normas de seguridad más estrictas para ciertos artículos de puericultura y ventanas y puertas de balcones, con el objetivo de evitar gran parte de los accidentes domésticos graves que sufren los niños, informó hoy la Comisión Europea.

Se trata en realidad de una actualización de los estándares de seguridad propuesta por el Ejecutivo comunitario y que este lunes ha sido respaldado por el Comité General de Seguridad de Productos de la UE –formado por representantes de todos los Estados miembros.

La caída accidental desde cierta altura es una de las principales causas de fallecimiento y de lesiones cerebrales y óseas en los menores de cinco años, según datos difundidos por Bruselas. Sin embargo, la Unión Europea no cuenta con una normativa específica de seguridad para gran parte de los artículos de puericultura.

Por ello, una de las nuevas normas se refiere a que las ventanas y puertas de balcones cuenten con dispositivos que permitan su apertura parcial, sólo hasta cierto ángulo, y que tengan un cierre que no pueda ser desbloqueado por un niño menor de cuatro años. Además, la Comisión Europea prepara propuestas similares para otros artículos como tronas y colchones.

Un estudio realizado entre 2005 y 2007 por Austria, Dinamarca y Noruega reveló que varios modelos de ventana o de puerta podían ser desbloqueados por un menor de corta edad, a pesar de ser un producto «a prueba de niños», otros se desmontaron, se rompieron o no resistieron el ensayo de envejecimiento.

La segunda petición de Bruselas que ha recibido el respaldo de los Estados miembros se refiere a artículos de baños. En concreto, asientos que permiten bañar al pequeño sentado o a dispositivos con los que el recién nacido o bebé permanece reclinado durante el baño.

El uso de bañeras y soportes de bañera para bebés son «cada vez más utilizados» y la Comisión advirtió de la «falsa impresión» que estos productos ofrecen a los adultos que los usan con menores. Tampoco existía una regulación comunitaria sobre la seguridad de estos artículos, si bien algunos Estados miembros sí han introducido normas para ellos.

En este caso, se exigirán mayores requisitos de estabilidad y resistencia para reducir el riesgo de que el dispositivo vuelque si el niño se mueve, pero también que se incluyan en el embalaje, sobre el producto y en el punto de venta advertencias e instrucciones «claras y visibles» para el consumidor.

La comisaria de Protección del Consumidor, Meglena Kuneva, advirtió la semana pasada de que los productos «que pretenden ser seguros para los niños deben serlo realmente y deben superar todas las pruebas de seguridad necesarias». A su juicio, este tipo de artículos están dirigidos a los consumidores «más vulnerables» y, por ello, hay que ser «extremadamente vigilantes» en materia de seguridad.