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BARCELONA, 30 (EUROPA PRESS)

Asociaciones de ecologistas y consumidores rechazaron hoy la propuesta de la Generalitat de llegar a acuerdos voluntarios con fabricantes y distribuidores de bolsas de plástico de un solo uso para reducir su utilización porque, según apuntaron, posponer el gravamen directo no conllevará la reducción.

La Generalitat presentó la semana pasada la propuesta de la Comisión que ha trabajado en la materia –en la que estuvieron presentes todos los sectores económicos y sociales–, que por el momento no prevé la aplicación de impuestos a causa de la crisis, algo a lo que los ecologistas y consumidores se oponen.

Ecologistas de Cataluña (EdC), Ecologistas en Acción de Cataluña, Federación de Unión Cívica de Consumidores y Amas de Casa de Cataluña (UNAE), Fundación para la Prevención de Residuos y del Consumo Responsable (FPRC), Organización de Consumidores y Usuarios de Cataluña (OCUC) y Unión de Consumidores de Cataluña (UCC) criticaron en rueda de prensa el funcionamiento de la Comisión porque no ha tenido en cuenta sus objeciones, no ha reflejado su voto particular contrario y no ha dado respuesta a sus quejas.

La Generalitat prevé gravar el consumo de bolsas de plástico en los comercios y que éstos diferencien su precio del total de la compra en 2010, siempre que no se reduzca antes en un 30 por ciento la distribución de las bolsas mediante la firma de acuerdos voluntarios.

La propuesta, que previsiblemente se firmará el 31 de julio, incluye la creación de una comisión de seguimiento para comprobar si efectivamente baja el consumo de bolsas, con el objetivo de alcanzar una reducción del 50 por ciento antes de 2012.

Las entidades ecologistas rechazan promover acuerdos voluntarios y dudan de su eficacia, por lo que aseguraron que estarán «vigilantes» para que se cumpla la cuantificación del consumo de bolsas con rigurosidad. Para ellos, solo el gravamen directo es la solución a la problemática, como ha quedado demostrado en otros países.

Concretamente, señalaron que Irlanda consiguió una disminución del 95 por ciento en el consumo de las bolsas de plástico después de la introducción de un impuesto de 17 céntimos de euro sobre cada bolsa, y que Australia ha desarrollado estudios pilotos que mostraron una reducción del 80 por ciento después de aplicar la misma medida.

Por el contrario, rechazaron la instalación de carteles informativos, dispensadores de bolsas o la distribución de bolsas reutilizables, porque se trata de medidas que no comportarán un cambio en los patrones de consumo de la sociedad, que es lo que ellos persiguen.

Finalmente, señalaron que el objetivo de la introducción del impuesto no es recaudatorio, sino que persigue una «finalidad ambientalista» que además discrimina positivamente, porque no se aplica por igual a todo el mundo, y defendieron que la recaudación serviría para financiar proyectos medioambientales y supondría una reducción efectiva del coste económico y ambiental asociado al consumo de bolsas de plástico.

En Cataluña se distribuyeron más de 2.000 millones de bolsas de plástico en 2007 –cada hogar consumió 908 bolsas– que representaron el 0,43 por ciento del total de residuos municipales, según un estudio encargado por la Agencia de Residuos a Aleph.