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VALENCIA, 04 (EUROPA PRESS)

Expertos del Hospital Universitario de La Ribera, en Alcira (Valencia), advirtieron hoy de la necesidad de llevar a cabo una correcta utilización y conservación de los medicamentos durante los meses de verano. Asimismo, subrayaron que algunos medicamentos “pueden acentuar los efectos de las altas temperaturas de forma indirecta o son susceptibles de agravar el golpe de calor”.

Especialistas del centro, ante las altas temperaturas que se alcanzan en verano, destacaron la importancia de contemplar “medidas para la correcta conservación de los medicamentos, incidiendo en aquellos fármacos que requieren condiciones especiales de conservación, como es el caso de los que deben conservarse en frío y que se deben utilizar tan pronto se hayan sacado de la nevera”.

En este sentido, indicaron que las condiciones especiales de conservación de determinados medicamentos figuran en sus respectivos envases. Por lo que se refiere a los que deben conservarse a niveles inferiores a 25ºC o a 30ºC, el hecho de que en verano se rebase puntualmente esas cifras, “no tiene consecuencias sobre la estabilidad o la calidad de estos medicamentos” porque la temperatura que alcanza el medicamento es, en la mayoría de los casos, “inferior a la ambiente, gracias a la protección que aportan el envase y el lugar de almacenaje que, generalmente, están cerrados”.

En cualquier caso, subrayaron que, en los meses de verano, es “esencial comprobar la apariencia exterior del producto (especialmente de aquéllos con formas farmacéuticas determinadas como supositorios, óvulos o cremas, que son bastante sensibles a las altas temperaturas), desechándolo en caso de que presente un aspecto anormal”. La alteración de su aspecto exterior puede significar una modificación de las propiedades de la forma farmacéutica.

A la hora de viajar, los expertos recomendaron no llevar los medicamentos en los maleteros de los coches, junto al equipaje, ya que en estos compartimentos “no hay ventilación ni refrigeración y pueden llegar a alcanzar temperaturas muy elevadas que pueden afectar a los medicamentos”. En esta línea, recalcaron la necesidad de mantener las condiciones de transporte específicas para los que así lo requieran; guardar los prospectos; llevar encima algunas dosis en caso de pérdida de equipaje y recetas médicas de los medicamentos para evitar posibles problemas en las aduanas.

Entre los medicamentos que pueden acentuar los efectos de las altas temperaturas de forma indirecta o son susceptibles de agravar el golpe de calor se encuentran los diuréticos, los antiinflamatorios no esteroideos, los antihipertensivos, algunos antibióticos y antivirales, los antiarrítmicos, algunos antidiabéticos, los hipolipemiantes, los antidepresivos, los antihistamínicos, los antipsicóticos y algunos antiparkinsonianos.

También los neurolépticos, los antipsicóticos y los antidepresivos pueden inducir a un cuadro grave de hipertermia (aumento de la temperatura del cuerpo). No obstante, incidieron en que se deben seguir las indicaciones del médico “y, en ningún caso, suspender los tratamientos establecidos por él”.