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MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El retorno a las aulas costará este año a las familias entre 209 y 1.032 euros dependiendo de si se trata de un centro público o privado, respectivamente, según un estudio de la Unión de Consumidores (UCE), que también señala diferencias de coste en función de la edad de los niños.

En este sentido, las familias con niños en edad de cursar educación primaria tendrá que hacer un desembolso por alumno de 209 euros para los centros públicos, 601 para los concertados y 1.030 en el caso de los privados. Mientras, el precio en secundaria oscilará entre los 374 euros para los centros públicos y los 1.374 para los privados.

En lo que se refiere a educación primaria, el gasto se reparte entre uniformes (236 euros en centros concertados y privados), libros y cuadernos (220 euros en colegios privados), matrícula (100 euros en concertados y 372 euros en privados), primera mensualidad (266 euros en privados), gastos en material (90 euros en públicos, concertados y privados), comedor (80 euros en públicos, 119 euros en concertados y 144 euros en privados) y transporte escolar (39 euros en públicos, 56 euros en concertados y 74 euros en privados).

Mientras, en educación secundaria el gasto es mayor y se reparte entre uniformes (236 euros en concertados y privados), libros y cuadernos (165 euros en públicos, concertados y privados), matrícula (100 euros en concertados y 372 euros en privados), primera mensualidad (224 euros en concertados y 266 euros en privados), gastos de material (90 euros en públicos, concertados y privados), comedor (80 euros en públicos, 119 euros en concertados y 144 euros en privados) y transporte escolar (39 euros en públicos, 56 euros en concertados y 74 euros en privados).

No obstante, estos precios también sufren variaciones entre las distintas comunidades autónomas en función de las ayudas que los gobiernos regionales destinan anualmente para la financiación de libros de texto y material escolar, por lo que UCE recomienda informarse sobre este tipo de subvenciones.

Así por ejemplo, Asturias es la comunidad autónoma donde menos cuestan de media los comedores escolares en un colegio público, con un coste por alumno y día de 2,75 euros, seguido de Galicia (3 euros), Navarra (3,25 euros), País Vasco (3,60 euros), Cantabria (3,74 euros), Aragón (3,80 euros), Castilla y León (3,85 euros), Extremadura (3,88 euros), La Rioja (4 euros), Canarias (4 euros), Comunidad Valenciana (4,22 euros), Castilla-La Mancha (4,29 euros), Baleares (4,39 euros), Madrid (4,45 euros), Andalucía (4,50 euros), Murcia (4,50 euros), y Cataluña (6,20 euros).

RECOMIENDA APROVECHAR LAS AYUDAS

Asimismo, UCE aconseja a la familias que aprovechen las ayudas que ofrece cada comunidad autónoma para la compra de libros de texto. Las modalidades varían desde el sistema de préstamo, pasando por becas o gratuidad total. En el caso de los libros de primero y segundo de Primaria, están diseñados para ser pintados, recortados o punteados, lo que obliga a que este material tenga que renovarse cada año.

A partir del segundo ciclo de Primaria, esto ya no es así, por lo que pueden utilizarse libros que han sido ya empleados por otros escolares el año anterior. Los consumidores afirman que resulta «útil» barajar la posibilidad de utilizar los libros que han sido usados por hermanos, familiares o vecinos. Además de las cc.aa., los Ayuntamientos y el propio Ministerio de Educación ofrecen diferentes becas y ayudas al estudio.

UCE recomienda también no dejar la compra de material escolar para los últimos días, no comprar todo el material a la vez en el mismo establecimiento, ya que puede haber variaciones de precios de unos lugares a otros y ser «reflexivos», valorar el material del que se dispone en casa y no «comprar por estrenar» o hacerlo de forma «impulsiva». «No hay que dejarse llevar por los deseos del menor, al que además hay que inculcar valores como el respeto y la conservación de sus útiles de trabajo», señala la organización.

Además, recomienda «huir de las marcas o de los productos escolares con recursos publicitarios», ya que los recursos de marketing utilizados por algunas marcas suponen un incremento del precio del producto final puesto que el consumidor debe asumir los costes de derechos de autor y de promoción publicitaria en medios. En este sentido, señala que las marcas blancas abaratan hasta un 30 por ciento el importe de la factura final del material escolar.