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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

El consumo de alcohol en España ha pasado de un modelo mediterráneo, «de tomar vino y cerveza en las comidas, y alguna copa en fiestas», a uno anglosajón, «que consiste en beber mucho, en grandes cantidades y emborracharse lo antes posible», según afirmó este martes el coordinador del Área de Prevención de Proyecto Hombre, Pablo Llama, durante los actos de presentación del 25 aniversario de la asociación.

Respecto al nuevo perfil del consumidor, Llana señaló que «la gran mayoría de los chicos que acuden al centro son policonsumidores», algo que hace 20 años era «imposible». «La droga ilegal más consumida por los menores es el cannabis, seguida del alcohol y el tabaco», y el debut en el mundo del consumo de drogas «sigue siendo la mezcla del cannabis y del alcohol», expresó.

En este sentido, un total de 1.700 personas pasan diariamente por el centro de Proyecto Hombre de Madrid con el objetivo de curar sus adicciones, lo que ha supuesto que esta entidad haya atendido a 14.500 personas adictas a alguna sustancia desde su puesta en funcionamiento hace 25 años, de las que, aproximadamente, el 45 por ciento ha conseguido curarse.

Además, a lo largo de este cuarto de siglo, el patrón ha cambiado y el hueco que antes ocupaba la heroína hoy lo ocupa la cocaína junto al consumo del alcohol y del tabaco. De ese modo, en el transcurso de esos 25 años, Proyecto Hombre de Madrid ha atendido a 40.000 personas en programas de inclusión social, a 58.000 alumnos de Educación Primaria y Secundaria, a 2.200 profesores en diferentes centros de la región y a 2.350 adolescentes en programas de prevención indicada, es decir, jóvenes con problemas de usos abusivos de sustancias y de conducta de riesgo.

«Existe un porcentaje muy alto de personas que han sido capaces de salir adelante, pero hay otro porcentaje que, a lo largo de está historia, hemos ido perdiendo», señaló el director general del centro, José Luis Sancho, durante la presentación del libro «Proyecto Hombre de Madrid, 25 años juntos».

También, apuntó que, a pesar de que se trata de un perfil más «complejo», en la actualidad se está dando una estabilización en el consumo de drogas, del mismo modo que se ha paralizado el nivel de edad de consumo.

LA COCAÍNA YA NO ES «ELITISTA»

Asimismo, desde que Proyecto Hombre de Madrid echara a andar en 1984 se ha producido un «gran cambio», ya que en aquella época «el 90 por cien de los usuarios que demandaban un tratamiento eran adictos a la heroína», apuntó la coordinadora del Área de Reinserción, Mercedes Rodríguez. «En los 80 y gran parte de los 90 nos encontramos con un perfil muy homogéneo y muy vinculado a la delincuencia y a la marginalidad, sin embargo la cocaína no llegaría hasta finales de los años 90», añadió.

«La cocaína hizo su aparición de manera tímida, ya que no tuvo un gran impacto social al estar vinculada a otra esfera social, al mundo del éxito, un mundo más elitista y, además, no se veía como una sustancia peligrosa», expresó Rodríguez. Sin embargo, «en la actualidad, el perfil es más heterogéneo y sigue el patrón alcohol-tabaco-cocaína».

De ese modo, se puede dar el caso de que un joven que pertenezca a una familia normalizada y que no tenga problemas en la esfera familiar, social, académica o laboral, consuma de forma adictiva alguna de estas sustancias y, «a medida que la adicción es mayor, comienzan a aparecer problemas en esas esferas». Sin embargo, en el centro de Proyecto Hombre de Madrid conviven ambos perfiles, el del heroinómano y el del cocainómano, aseveró.

LAZO AZUL, EL SÍMBOLO DEL 25 ANIVERSARIO

Para conmemorar el 25 aniversario del Proyecto Hombre de Madrid, se ha creado un lazo azul como símbolo de preocupación por los usuarios con problemas de adicciones y de lucha contra las drogas, en un momento en que los drogodependientes parece que «no son importantes o que preocupan poco a la sociedad», expresó el director general del centro.

En ese sentido, a las 20 horas tendrá lugar en el Colegio de Médicos de Madrid un acto de celebración de este 25 aniversario al que acudirán diversas personalidades del mundo de la cultura, las artes, la política, el cine y la televisión, y en el que se premiarán al juez Baltasar Garzón y a Emilio Aragón, entre otros, por su apoyo constante en el combate contra las drogas.