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De los diagnosticados sólo la mitad cumplen correctamente con su tratamiento, de ahí el lema «Prevención y Educación» del Día Mundial de la Diabetes que se celebra este sábado

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

En España se estima que hay unos 3,4 millones de personas con diabetes, el 90 por ciento de tipo 2, de los que la Federación Española de Diabetes (FED) aseguró que un millón de afectados «están todavía sin diagnosticar», según explicó su vicepresidente Ángel Cabrera, durante la presentación del Día Mundial de la Diabetes que se celebrará el próximo sábado 14 de noviembre.

Por ello, y siguiendo el lema que este año acompaña a la celebración de este día mundial, «Prevención y Educación», esta institución pidió que se incrementen los esfuerzos de las instituciones públicas para diagnosticar «cuanto antes» la enfermedad y se ponga en marcha la Estrategia Nacional de Diabetes del Sistema Nacional de Salud (SNS) de la que, aseguró Cabrera, «no se ha hecho nada».

Del mismo modo, señaló, este infradiagnóstico propicia que la mitad de los nuevos casos presenten ya algún tipo de complicación asociada a la diabetes en el momento de la detección.

La prevalencia de la diabetes está aumentando en los últimos años en todo el mundo y, según las previsiones de la Federación Internacional de Diabetes (FID), el número de casos podría llegar casi a duplicarse en 2030 hasta llegar a más de 440 millones de pacientes. En España, las previsiones son similares favorecidas por algunos factores ambientales como un mayor sedentarismo u obesidad.

El problema, según reconoció la ex presidenta de la FED, Adela Rovira, es que la prevalencia oscila entre un 6 y un 12 por ciento según unas comunidades u otras, siendo mayor en Canarias, Andalucía y Murcia mientras que, por contra, las tasas más bajas se detectan en País Vasco o Comunidad de Madrid.

Entre los factores causantes de este incremento, la doctora Rovira advirtió del aumento de la obesidad infantil, que a su juicio está propiciando que «una enfermedad que tiene el pico de prevalencia en personas de 60 y 70 años» pase a diagnosticarse antes.

«En España todavía no se están viendo apenas casos de diabetes tipo 2 en niños, aunque en otros países como Estados Unidos, donde ya es un problema de salud pública», según Rovira, quien puntualizó que las comunidades con las tasas más altas de diabetes son las que, a su vez, presentan más casos de obesidad infantil.

Además, insistió en que «las complicaciones tienen relación con la duración de la enfermedad por lo que si aparece antes el riesgo es mayor». Para mejorar el diagnóstico, la FED insistió en la necesidad de hacer analíticas para evaluar los niveles de azúcar en sangre cada tres años a partir de los 45 años, así como vigilar aquellos síntomas más frecuentes predictores de la enfermedad, como la pérdida de peso, el aumento de sed o de las ganas de orinar, etcétera.

PROBLEMAS DE ADHERENCIA AL TRATAMIENTO

En el caso de los pacientes ya diagnosticados, las recomendaciones pasan por mantener unos hábitos de vida saludables, vigilar las comidas y ser fieles al tratamiento fijado, algo que más de la mitad de los pacientes no siguen correctamente, según reconoció Ángel Cabrera.

«El culpable de esta falta de adherencia son tanto el médico, que no tiene tiempo para atender al paciente por la fuerte presión asistencial que sufre la Atención Primaria, como del propio paciente, que en muchos casos no es consciente de la enfermedad que tiene o no quiere aceptar la enfermedad que padece», aseguró el vicepresidente de la FED.

Para evitar esto, se pide al paciente que «tome el control de su enfermedad» y se mejore el «déficit de formación sobre diabetes» que actualmente hay en España, con unas pautas comunes que «deberían estar fijadas por la citada Estrategia Nacional no desarrollada». Asimismo, pidió que se erradique la «discriminación social» que sufren estos pacientes, sobre todo a la hora de acceder a determinados puestos en la Administración.