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El Colegio de Fisioterapeutas denuncia la escasez de unidades específicas para la reeducación pulmonar en los hospitales públicos

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La fisioterapia respiratoria ayuda a dejar de fumar y a combatir los efectos del tabaquismo, según asegura el Colegio Profesional de Fisioterapias de la Comunidad de Madrid con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), provocada principalmente por el humo del tabaco.

El secretario general del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, José Santos, aseguró hoy que los fumadores sufren un alto nivel de ansiedad que tiende a acentuarse cuando se intenta dejar el hábito. “La fisioterapia ayuda a disminuir estos efectos mediante técnicas de relajación y de control de la respiración”, indicó.

Además, según Santos, las personas fumadoras “presentan importantes episodios de dificultad respiratoria y ahogo que pueden reducirse mediante determinadas técnicas fisioterapéuticas”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay en la actualidad 210 millones de enfermos de EPOC en el mundo, mientras que en España, la prevalencia de esta enfermedad alcanza al 10 por ciento de la población, según el estudio EPISCAN. La enfermedad, provocada principalmente por el humo del tabaco, es potencialmente mortal y no tiene cura; aunque su tratamiento puede retrasar su progresión.

El Colegio de Fisioterapeutas informa de que esta enfermedad cuesta a la sanidad española más de 2.100 millones de euros al año. La misma origina unos 10 millones de consultas al año en Atención Primaria y unos 93.000 ingresos hospitalarios que, a su vez, suponen 1.400.000 estancias hospitalarias.

Según el Colegio de Fisioterapeutas de Madrid, “el tratamiento de fisioterapia ayuda en gran medida a mejorar el estado físico de las personas con este tipo de patologías”. Sin embargo, Santos denuncia la escasez de unidades específicas para la reeducación pulmonar en los centros hospitalarios públicos.

“Lo ideal sería que el tratamiento de fisioterapia comenzara en las primeras fases de la enfermedad. Sin embargo, los pacientes suelen iniciarlo cuando la patología ya está bastante avanzada, debido a la escasez de servicios especializados”, añade el secretario general.

Estos profesionales sanitarios reeducan el patrón respiratorio del paciente enseñándole a efectuar maniobras, para mantener las vías respiratorias libres de secreciones, y realizan con él ejercicios de movilización de la caja torácica.

Este tipo de tratamientos previenen, mejoran y estabilizan las alteraciones del sistema respiratorio. Además, según los fisioterapeutas, su aplicación “evita las infecciones de los bronquios y pulmones, mejora la fuerza de los músculos respiratorios y optimiza la función respiratoria, disminuyendo el número de ingresos hospitalarios de enfermos de EPOC”.

Los síntomas más frecuentes de la EPOC son la disnea (falta de aire), la expectoración anormal y la tos crónica. A medida que la enfermedad empeora, pueden hacerse muy difíciles actividades cotidianas como subir unos cuantos escalones o llevar una maleta, según la Organización Mundial de la Salud.

El Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid recomienda a quienes sufren EPOC hacer actividad física regular, beber líquidos en abundancia para ayudar a fluidificar las mucosidades y adoptar técnicas de respiración profunda y posturas corporales correctas para favorecer al máximo la expansión pulmonar.