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MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

En España hay un total de 23,6 millones de personas que usan algún sistema de corrección de su visión, gafas, lentes de contacto o ambas cosas, un 50,6 por ciento de la población, según los últimos datos de la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico (FEDAO) incluidos en el «Libro Blanco Visión 2009».

Estos datos, reflejan el aumento de problemas visuales que se ha dado en España en los últimos cinco años, cuando los usuarios de gafas o lentes de contacto constituían un 46 por ciento de la población. Pese a todo, según señaló el director ejecutivo de esta entidad, Ramón Noguera, el uso de ambos sistemas es menor que en el resto de países de la Unión Europea, ya que en Italia el 59 por ciento de la población lleva gafas o lentillas, porcentaje que sube hasta el 81 por ciento en Reino Unido.

«Las necesidades son las mismas pero ellos se chequean más», señaló el profesor Noguera durante la presentación de este estudio, asegurando que se estima que en torno a un 6 por ciento de los ciudadanos que no utilizan ningún sistema de compensación visual deberían hacerlo.

De los diferentes defectos visuales, el 67 por ciento de la población presenta signos de presbicia o vista cansada, con independencia de que muchos de ellos además tengan problemas de visión de lejos, como miopía (que padecen unos 11 millones) o hipermetropía (que afecta a unos 8 millones de habitantes).

Además, a medida que aumenta la edad, se incrementa el número de personas que necesitan corregir sus defectos de visión. De este modo, uno de cada cinco menores de edad (20% del total) utiliza gafas o lentes de contacto mientras que en la población de más de 55 el porcentaje de usuarios de ambos sistemas es mucho mayor y afecta al 92 por ciento de esta grupo de edad.

Destaca el caso de los niños, donde los ópticos reclaman que se haga un mayor seguimiento desde una edad temprana para detectar «cuanto antes» cualquier problema visual, ya que hay varios estudios que demuestran que tres de cada cuatro casos de fracaso escolar están provocados por un problema visual.

Pese a este incremento de casos, un 20 por ciento de la población reconoce que nunca ha visitado a un oftalmólogo para pasar una revisión visual y sólo la mitad dice haber acudido a un óptico-optometrista, en parte porque el 75 por ciento de los ciudadanos se espera a notar algún problema y no acude a las revisiones rutinarias. Sin embargo, apuntó Noguera, parte de la sociedad no acude porque se cree que ve bien, cuando el problema es que siempre ha visto igual».

BAJAN LAS VENTAS CON LA CRISIS

Pese a que la mayor parte de revisiones oculares que se realizan en las ópticas son gratuitas, este sector ha percibido un descenso en las ventas por culpa de la crisis económica, facturando en 2008 un total de 2.037 millones de euros, un 4,5 por ciento menos que el año anterior, y «en 2009 es fácil que haya caído aún más», advirtió Noguera.

De este modo, las ventas de lentes de contacto son las únicas que crecen con respecto al año anterior, mientras que las ventas de lentes, gafas graduadas y gafas de sol han bajado ya que «los ciudadanos tardan más en cambiar de lentes al haber menos dinero».

Las gafas graduadas suelen renovarse cada 3,31 años de media aunque, según este estudio, uno de cada cinco ciudadanos reconoce que tarda cinco años o más e estrenar nueva montura, pese a que, según el presidente de Visión y Vida, Javier Cañamero, «el usuario puede corregir su problema visual a un precio muy asequible».

LA CIRUGÍA REFRACTARIA «NO AYUDA»

Por otro lado, el director ejecutivo de FEDAO reconoció que la cirugía refractaria para corregir la vista, de la que cada año se realizan unas 100.000 operaciones en España, «no está ayudando» al sector óptico «al menos a corto plazo», según destacó Noguera.

Además, advirtieron de que hay poca información sobre los riesgos que puede ocasionar ya que, como reconoció, «no se puede vender como una operación fácil porque, de salir mal, el daño es irreversible».