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La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología edita una guía sobre hidratación con bebidas con sales minerales para las personas mayores

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Las mujeres mayores de 80 años y polimedicadas son las que tienen mayor riesgo de deshidratación, según ha afirmado este martes el doctor Primitivo Ramos Cordero, presidente de la Sociedad Madrileña de Geriatría y Gerontología, durante la presentación de «Pautas de hidratación con bebidas con sales minerales para las personas mayores», que ha editado la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Otros de los factores que afectan a la deshidratación son, según ha señalado el especialista, la falta de autonomía de las personas, los problemas de visión, los problemas de salud en general, el ejercicio físico en exceso y el aumento de la temperatura.

Además, el doctor ha recordado que con la edad, el mecanismo de termorregulación se ve alterado, lo que provoca una disminución en la sensación de sed, por lo que las personas mayores son más propensas a sufrir la deshidratación.

En este sentido, ha recalcado la importancia de que los mayores beban entre 6 y 8 vasos de líquidos al día, aunque no tengan sed. Para ello, pueden beber agua, tomar frutas o ingerir otros líquidos como zumos, leche o bebidas con sales minerales y un contenido de azúcar moderado.

En el caso de estas bebidas, Ramos ha señalado que, en el caso de una deshidratación leve, «ayudan a recuperarse más rápido» y son indicadas para cualquier persona que «no sufra casos de insuficiencias cardíaca, renal o hepática graves». Además, «los distintos sabores facilitan la ingesta y un adecuado aporte de líquidos, por tanto», ha señalado.

SÍNTOMAS TARDÍOS E INESPECÍFICOS

Igualmente, la doctora Ángela Casado, del departamento de Medicina Celular y Molecular del CSIC, ha recordado que uno de los problemas de la deshidratación en las personas mayores es que «tardan en presentar los síntomas y lo hacen de forma inespecífica».

Así, Casado ha señalado que hay que prestar atención cuando se presentan síntomas como «sed, sequedad de las mucosas y piel, disminución de la cantdad de orina, estreñimiento y, en los casos más graves, pérdida brusca de peso (más de un 3%), orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea, síndrome confusional y fatiga extrema».

Por otra parte, el doctor Jaime Rodríguez Salazar, del Servicio de Geriatría del Hospital de Leganés, ha recordado que existen algunas situaciones que pueden hacer que las personas mayores disminuyan su ingesta de líquidos.

De este modo, ha explicado que si existen problemas de deglución, a la persona le cuesta ingerir líquido, especialmente en diferentes densidades, como sopas con fideos o gazpachos, por ello ha recomendado el uso de espesantes y gelatinas para que se haga una adecuada ingesta de líquido.

Igualmente, cuando la persona sufre de incontinencia urinaria, «muchas veces deja de beber para evitar la necesidad de orinar, especialmente por las noches o si va a salir a la calle».