.

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) considera que el nuevo plan del Ministerio de Sanidad para limitar el consumo de bollos y chucherías en los colegios no harán que estos productos dejen de consumirse, sino que «protegerá» a los menores y que podría dar lugar a «nuevos productos industriales que adecúen su contenido a «las reglas del juego»» contra la obesidad.

Según la AEPap, el sector sanitario «se ha alegrado» al conocer esta iniciativa de Sanidad, pues el incremento de la prevalencia de la obesidad, de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares en la sociedad actual tiene «mucha relación con la alimentación» y el riesgo de tener estos problemas «empieza desde la infancia».

Consideran que «es lógico» que se proteja a los menores retirando los alimentos con exceso de grasas y azúcares de los colegios, ya que «no tienen edad suficiente para entender la información nutricional, no saben qué es un menú saludable o una dieta equilibrada». «Alguien tiene que ayudarles a elegir lo más sano y por eso es adecuado asegurarse de que lo que tienen a mano lo es», acotaron.

En este sentido, recuerdan que comer dulces «en realidad no es necesario», ya que el organismo humano «es capaz de fabricar glucosa de cualquier alimento». «Antaño solo se tomaba un postre dulce en días señalados. Hoy se toman dulces en casi todas las comidas y también entre horas. Eso ya supone demasiada carga para el organismo. Además aportan bastantes calorías y se engorda», advirtieron.

No obstante, reconocen que este sector empresarial «perderán ventas» y que con estas noticias «parece que sus productos son nocivos», a pesar de que en la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) se insiste en que no hay alimentos malos, sino dietas poco equilibradas.

Además, dicen que estas medidas no deben quedarse sólo en ejercitar «un paternalismo sobreprotector con los escolares». Es crucial informar y sensibilizar a las familias «en lenguaje claro y comprensible» de las cuestiones que preocupan a los responsables de la salud pública en relación con la alimentación de los niños.

Asimismo, son importantes otras medidas que faciliten elegir con más facilidad las opciones más saludables: más carril bici, parques para jugar, instalaciones con horario adaptado para hacer deporte después de clase o del trabajo y precios más asequibles para los productos frescos, sobre todo la fruta y la verdura.

«Las medidas que se toman ahora y otras que habrá que adoptar en el futuro próximo tienen como objetivo no solo disminuir el número de niños o niñas con obesidad que hay en la actualidad en el territorio español, sino evitar que lleguen a ser personas obesas mañana», concluyeron.