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Los especialistas recomiendan amenizar el momento del cepillado con juegos o canciones para que los niños no le «cojan manía»

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

La tarea del cepillado de dientes debe recaer en los padres hasta que el niño cumpla los seis años, una edad a partir de la cual el niño podrá cepillarse de manera autónoma para que desarrolle el hábito y la destreza, aunque tendrá que ser supervisado posteriormente por los padres para garantizar que lo hizo bien, según aconsejan los especialistas de Vitaldent.

Con el objetivo de ayudar a los padres a motivar y enseñar a sus hijos buenos hábitos de higiene, Vitaldent ha editado un decálogo con consejos útiles en los que se explica que, tan pronto como salgan los primeros dientes, los padres tienen que empezar a limpiarlos con un cepillo de cerdas suaves y, preferiblemente, sin pasta dental para evitar que los niños se traguen el flúor.

No obstante, los especialistas subrayan que la higiene de la boca no se debe limitar sólo a cuando hay dientes. Este hábito debe realizarse previamente y los padres deben limpiar diariamente las encías del bebé con una gasa húmeda para eliminar las bacterias bucales. A partir de los 3 años, el niño puede participar en el cepillado, pero siembre bajo la supervisión de un adulto para asegurar que lo hace correctamente, indican.

Respecto al método para cepillarlos, los expertos de Vitaldent recomiendan que primero se cepillen las muelas de arriba, después las de abajo y finalmente las piezas delanteras, siempre con movimientos de abajo hacia arriba, una rutina que debe ser asimilada también por los padres, ya que si el procedimiento no se aprende bien desde el principio, luego resulta difícil de corregir.

Además, a los más pequeños les da pereza la rutina de lavarse los dientes y si los padres son «demasiado estrictos» con este hábito «pueden cogerle manía», señalan. Por eso, desde Vitaldent aconsejan convertir este momento en algo «divertido», acompañándolo con juegos o canciones para que así les cueste menos. Es importante también felicitarles cuando hagan un buen trabajo en su cuidado bucodental, recuerdan.

ATENCIÓN CON LAS CARIES EN DIENTES DE LECHE

Sobre el cuidado de los dientes de leche, los especialistas recomiendan limpiarlos de la misma forma que los permanentes, ya que si el niño presenta caries en un diente temporal, el riesgo de que el diente permanente infecte otro diente es «mucho mayor». «Si tiene caries en los dientes de leche tendremos caries en los definitivos», aseguran.

Por otra parte, los odontólogos también aconsejan, además de la visita anual al dentista a partir de los dos años o cuando ya tenga todos los dientes, explorar periódicamente la boca, desde el nacimiento hasta aproximadamente los 13 años, para detectar la presencia de sarro, flemones o posibles caries.

Esta exploración, comentan, también servirá para evaluar la erupción dentaria primaria y observar si hay algún defecto en el esmalte, ya que un color «extraño» de la pieza dental puede indicar alguna dolencia.