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MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Universidad Southern California y del Heart Institute of Good Samaritan Hospital, en Estados Unidos, aseguran que presenciar un evento deportivo puede ser perjudicial para la salud de los espectadores cuyo equipo pierde, sobre todo si es una final.

Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en la revista Clinical Cardiology», en el que se analizó la mortalidad en el condado de Los Ángeles después de dos finales de la liga de fútbol americano, que se conoce como «Super Bowl», en las que jugaba el equipo de la ciudad, Los Ángeles Rams.

En la primera de ellas, en 1980, los Rams perdieron frente a los Pittsburgh Steelers mientras que en la segunda, ya en 1984, los angelinos tuvieron más suerte al derrotar a los Washington Redskins.

Tras analizar la mortalidad tras ambos eventos deportivos, observaron que «la tasa de muertes por problemas cardiacos aumentó tras la derrota en 1980 y, por contra, hubo una reducción de la mortalidad en general tras la victoria en la «Super Bowl» de 1984″.

La investigación, también ha demostrado que después de la derrota de 1980, la tasa diaria de muertes de hombres y mujeres aumentó, especialmente en pacientes de más de 65 años.

En cambio, tras el triunfo de 1984 los investigadores observaron una reducción de la tasa de mortalidad de las personas de más de 65 años y en mujeres.

Según aseguran los autores del estudio, en declaraciones a la BBC recogidas por Europa Press, entre las situaciones que pueden desencadenar problemas cardiovasculares se encuentran el estrés emocional, esfuerzos físicos intensos, falta de sueño y comer en exceso.

De hecho, otros estudios anteriores han demostrado una relación entre el aumento de los problemas cardiacos con la disputa de partidos cruciales en otros deportes, como el fútbol. No obstante, al parecer no están necesariamente relacionados con el resultado del encuentro, sino con la ansiedad y el estrés que desarrolla el hincha durante el mismo.

En este sentido, un estudio de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, Alemania, llevado a cabo en 2006, demostró que ver un partido de fútbol trascendental para el espectador podía perjudicar su salud cardiovascular.

El estudio analizó la salud cardiovascular de diversos espectadores del pasado Mundial de Alemania, que se celebró entre el 9 de junio y el 9 de julio de 2006, detectando que la incidencia de emergencias cardiacas en hombres alemanes aumentaba 3,26 veces cuando jugaba su selección.