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MADRID, 08 (EUROPA PRESS)

La medida más eficaz para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) es la movilización precoz, según ha puesto de manifiesto el miembro del comité científico del Capítulo Español de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, Fidel Fernández Quesada, quien, debido a la incidencia de esta patología, hace un llamamiento a la prevención.

En este sentido, Fernández Quesada explica que la ETEV es una patología que, en muchos casos, aparece tras una inmovilización forzada, tras una enfermedad médica o una intervención quirúrgica, que al enlentecer el retorno de la sangre desde las extremidades por las venas puede desencadenar una trombosis de las misma.

Por ello, el experto indica que tras la cirugía o en pacientes que con dificultad para la movilización, se debe hacer énfasis en «iniciar la deambulación lo antes posible y en comenzar la movilización activa y pasiva de las extremidades en la misma cama».

Asimismo, es posible mejorar el retorno venoso mediante medidas de profilaxis mecánica, que consisten en «el uso de vendaje elástico o de compresión mediante medias». Por su parte, en los casos en los que el riesgo trombótico es muy elevado o no se pueden establecer medidas de movilización adecuadas es necesario realizar profilaxis farmacológica.

«El uso de antiagregantes tiene un efecto muy limitado en esta enfermedad, y sujeto a controversia, por lo que el tratamiento farmacológico más importante es la profilaxis con heparina de bajo peso molecular, que tiene la ventaja de poder administrarse de forma ambulatoria y no requerir controles analíticos», detalla Fernández Quesada.

PREVALENCIA Y FACTORES DE RIESGO

La ETEV es la primera causa de muerte hospitalaria «prevenible» en España, es decir, es una enfermedad que en muchos casos complica la evolución de los pacientes que ingresaron por otro motivo (como una fractura, un infarto, un déficit de riego cerebral, un cáncer, etc.) y tiene una elevada prevalencia, llegando a afectar a 3 de cada 1.000 personas cada año, sobre todo en edades avanzadas.

La incidencia de trombosis venosa (TVP) en España supera los 60.000 casos al año y la cifra de afectados por embolia pulmonar (TEP) supera los 20.000 casos. «La ETEV en global es una de las principales causas de muerte en pacientes hospitalizados. Teniendo en cuenta que la TVP es a menudo silente y el TEP puede ser fatal, la forma más eficaz de prevenir la ETEV es el uso rutinario de profilaxis en pacientes hospitalizados con riesgo moderado-alto para esta enfermedad», advierte el experto.

Entre los factores de riesgo para la ETEV se encuentran el haber sufrido episodios previos, el someterse a una cirugía que precisa de un postoperatorio largo, la inmovilización como consecuencia de sufrir patologías graves como, por ejemplo, traumatismos, neumonías, infartos, lesionados medulares, traumatismos cráneo encefálicos, grandes quemados, sepsis, entre otras, y la presencia de trombofilias.

«Someterse a una cirugía que precisa de un postoperatorio con una inmovilización mantenida en el tiempo. Las cirugías que más relación tienen con esta enfermedad son las traumatológicas (prótesis de cadera y rodilla sobre todo), ginecológica y urológica; aunque se describe también con la cirugía abdominal mayor, neurocirugía, y sobre todo con las cirugías de causa oncológica. En general existe mayor riesgo cuanto mayor complejidad y duración tenga la intervención», explica Fernández Quesada.