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MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Más de la mitad de la población española (alrededor de 24 millones de personas) usan algún tipo de corrección de la visión, como gafas, lentes de contacto o ambas cosas y un 30 por ciento de quienes utilizan gafas las lleva mal graduadas, según un estudio elaborado por el departamento médico de Clínica Baviera.

«El tener una mala corrección en las gafas del paciente puede generar pérdidas de líneas de agudeza visual, por lo que hará un esfuerzo superior al necesario para ver y esto le puede generar dolores de cabeza, frustración, ojos rojos y fatiga», según ha explicado la doctora Rodindes Montes, oftalmóloga de la Clínica Baviera de Gijón.

En una entrevista concedida a Europa Press, la experta ha asegurado que estos síntomas varían en adultos y en niños. Así, ha indicado que en los pequeños se agrava, porque su sistema visual está «en formación» y usar unas lentes que no se corresponden con su dolencia real «pueden generar problemas de desarrollo». Además, el estudio revela que hasta los cinco años, el desarrollo integral del niño depende casi exclusivamente de la visión.

La doctora Montes ha lamentado que los españoles tengan el cuidado de la vista «bastante olvidado» y, de cara a alargar la vida de los ojos, ha recomendado revisar la vista de los niños antes de los 6 años «para prevenir el ojo vago», un control anual para los mayores de 45, utilizar gafas de sol homologadas y adecuadas a la actividad que realice el paciente y llevar una buena alimentación. «Hay estudios que demuestran que el consumo de una dieta saludable puede prevenir la evolución de radicales libres», ha afirmado.

En cuanto a los gremios en los que se dan más casos de trabajadores con problemas oculares ha señalado que, sobre todo, aparece en usuarios de ordenador, en quienes nace el denominado «síndrome del usuario de pantallas de visualización», que conlleva dolores de cervicales y ojos rojos, entre otras dolencias.

Por otro lado y preguntada sobre cuáles son, en su opinión, los logros más relevantes en oftalmología, la doctora Montes ha apuntado que el más importante fue la aparición del microescopio, un invento que facilitó trabajar «con mucha más precisión y permitió demostrar ciertas teorías». Asimismo, ha elogiado las lentes intraoculares, para la corrección de cataratas y la variedad de láseres existentes, «sobre todo, los de corrección refractiva».

En este sentido, ha asegurado que no considera que los avances en cirugía refractiva provoquen que cada vez las gafas tengan una menor utilidad ya que, a su parecer, «sí es posible que se usen menos porque los pacientes que son potencialmente operables probablemente lo hagan, puesto que los 26 años de experiencia con el láser y los buenos resultados transmitidos por el boca a boca lo facilitarán».

Además, ha argumentado que «no se dejarán de utilizar porque hay muchos pacientes que no se pueden operar, ya sea porque aún no tienen la graduación estabilizada o porque padezcan algún tipo de enfermedad». Asimismo, ha indicado que las gafas de sol «siempre con aconsejables» tras una operación.