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VALENCIA, 06 (EUROPA PRESS)

El Colegio de Ópticos Optometristas de la Comunitat Valenciana (COOCV) ha recomendado extremar el cuidado de los ojos frente a las alergias primaverales, sobre todo si se utilizan lentes de contacto, según ha informado la entidad en un comunicado.

Las alergias oculares se producen cuando la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo, entra en contacto con un alérgeno. La conjuntiva, que ayuda a mantener humedecidos tanto al párpado como al globo ocular, está compuesta por el mismo tejido sensible que el recubrimiento interno de la nariz y, cuando entra en contacto con el polen, ácaros, pelos de animales e incluso cosméticos, se produce esta alergia ocular.

Según el COOCV, además de molestias respiratorias, como la congestión nasal, los estornudos, la tos y el picor en la nariz y la garganta, la alergia estacional también presenta síntomas oculares como picor y enrojecimiento, resultado de la irritación y

ensanchamiento de los diminutos vasos capilares de la conjuntiva, con el resultado de rojez; sensación de cuerpo extraño o hinchazón de los párpados; lagrimeo y fotofobia ligera o sensibilidad a la luz.

En cuanto al tratamiento, la entidad ha subrayado que el “error” es considerar la conjuntivitis “un problema leve” o confundirla con una enfermedad infecciosa y emplear tratamientos “muy agresivos” que acaban dañando el ojo. En este sentido, ha apuntado que los corticoides pueden provocar algunos efectos secundarios por lo que es

necesario que el médico controle la medicación y que ésta no se prolongue durante un período de tiempo demasiado largo.

Según el COOCV, la mejor manera de prevenir esta enfermedad inflamatoria de la superficie ocular es permanecer en ambientes limpios de contaminación y lejos de las sustancias que provocan la reacción alérgica del organismo.

Asimismo, ha señalado que muchos de los usuarios de lentes de contacto piensan que lo mejor es dejar de utilizarlas en primavera y optar por las gafas, cuando “la realidad es que, hoy en día, resulta posible evitar o disminuir la incomodidad ocular derivada de las alergias estacionales”. En esta línea, recuerda la existencia de lentes desechables con diferentes frecuencias de reemplazo, entre las que se incluyen las desechables diarias, “que pueden ser la mejor opción para las personas que padecen alergias oculares, ya que impiden cualquier acumulación de agentes alérgenos en su superficie”.

En cuanto al resto de las lentes, ha recalcado que la “clave” está en seguir unas “correctas pautas” de mantenimiento, ya que la limpieza y desinfección al final del día “garantizan que no se formen depósitos en la lente que puedan acabar provocando incomodidad ocular”.

Así, señala que, en el caso de usar lentes de contacto, es conveniente que se limite el uso cuando se sufra conjuntivitis para no agravar la irritación ocular o utilizarlas solo por la tarde, cuando descienden los niveles de polen en la atmósfera. Además, aconseja que se procure no salir a pasear por el campo o por parques, donde suele haber una mayor concentración de polen; si se viaja en coche, que se mantengan subidas las ventanillas; utilizar gafas de sol para protegerte del polvo y del resto de partículas en suspensión.

Igualmente, aconseja evitar una exposición a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de las piscinas, entre otros) y, en las casas, que no se produzca acumulación de polen cerrando las ventanas y manteniendo las superficies limpias con una bayeta húmeda. También recomienda humidificadores y aparatos de aire acondicionado que

dispongan de filtros específicos para el polen y extremar la higiene diaria y ducharse y cambiarse de ropa al llegar al domicilio para que el polen no se deposite en el pelo y las prendas.