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MADRID, 06 (EUROPA PRESS)

El infarto de miocardio se adelanta una media de doce años en los pacientes fumadores, según ha revelado el estudio TABARCA que, “no sólo ha reflejado una mayor juventud entre las personas que fuman y que sufren un infarto, sino que también el pronóstico a un año de estas personas es más desfavorable que el de las personas que padecen un síndrome coronario agudo pero que no fuman”.

Así lo ha explicado la presidenta de la Sección de Hipertensión Arterial de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Pilar Mazón, quien ha detallado que en el estudio se ha analizado 825 pacientes ingresados en 42 hospitales de toda España por infarto de miocardio, de los que el 50 por ciento eran fumadores y el otro 50 no lo era.

“Es labor de todos el seguir concienciando a los fumadores de que el tabaco es muy perjudicial para el corazón, ya que el estudio también ha reflejado que tras tres meses de sufrir un infarto, el 27 por ciento de los fumadores seguía fumando y que esta cifra aumentó al 29 al cabo de un año”, ha advertido la doctora.

El estudio, que ha analizado la influencia del tabaco en las complicaciones cardiovasculares de pacientes que ingresan en un hospital por un síndrome coronario agudo, también ha reflejado que la mayor mortalidad por infarto de miocardio entre los pacientes estudiados se ha dado entre los mayores de 75 años y fumadores con un 19 por ciento, seguido de los mayores de 75 años no fumadores con un 5.8 por ciento.

La hipertensión arterial (HTA) es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente. En España más del 60 por ciento de las personas mayores de 65 años son hipertensas, es decir, tienen un incremento continuo de las cifras de presión sanguínea en las arterias y su repercusión en el corazón las hace más propensas a padecer fibrilación auricular (FA), que es la arritmia cardiaca más frecuente.

Todo esto se ha explicado durante la reunión anula que la SEC celebra en Madrid hasta este sábado en el que participan más de cien expertos cardiólogos, internistas y nefrólogos. Así, uno de los temas que se abordará es la relación que existe entre la HTA y la fibrilación auricular.

“La fibrilación auricular es una complicación frecuente y grave de la hipertensión arterial, tanto por el deterioro que supone en sí la presencia de la arritmia como por el elevado riesgo de sufrir otras complicaciones potencialmente mortales e invalidantes como la insuficiencia cardiaca o el ictus. Por lo tanto, el adecuado control de la tensión arterial en este ámbito ha demostrado beneficios importantes en la prevención de dichas complicaciones”, ha apuntado la experta.