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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

La “mala” experiencia médica en las consultas, provocada por diferentes pruebas “no concluyentes” cuya solución “no es comprendida” por los familiares, junto con el dolor crónico que padecen y acompañado por otros síntomas, como trastornos del sueño, del ánimo y fatiga “frecuente sin sabe por qué” marcan la vida de un paciente que sufre fibromialgia y fatiga crónica.

Así lo ha asegurado el presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital USP San Camilo de Madrid, Juan Carlos López Robledillo, quien ha añadido que suele afectar a mujeres de entre 30 y 50 años de edad que desde hace “más de uno o dos años” presentan dolor generalizado “que no saben muy bien a qué se debe” y que acuden a muchos médicos “buscando apoyo o ayuda”.

Con motivo del Día Mundial de la Fibriomialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica, que se conmemora este jueves, el doctor López Robledillo ha apuntado que se trata de una enfermedad “en la que hay que descartar otras para llegar a ella” ya que las pruebas habituales que se realizan “no demuestran alguna alteración importante como sucede con otras patologías”, por lo que “pasa tiempo” hasta dar con ella.

En una entrevista concedida a Europa Press, este experto ha subrayado que es “importante” diagnosticarlo de la forma “más precoz posible para favorecer al paciente, darle educación sanitaria y actuar de la forma más racional posible desde el punto de vista médico, para empezar con los tratamientos adecuados”.

No obstante y aunque su origen “no se sabe con certeza, sí hay síntomas que hacen pensar que hay un trastorno en la percepción y propagación del dolor, puesto que estos pacientes tienen el umbral del dolor disminuido” y padecen otros síntomas secundarios como trastornos del ritmo intestinal o cefaleas. “No podemos decir que sólo se debe a un trastorno del sistema nervioso, pero es una de las hipótesis que se estudian”, ha matizado.

En este sentido, ha argumentado que la técnica de la resonancia magnética funcional permite obtener imágenes de cómo funciona el cerebro. “Hay determinadas áreas responsables de recibir el dolor que se activan ante estímulos determinados y, a través de esta tecnología, es posible mapear el cerebro y ver cómo funciona y demostrar que en pacientes con fibromialgia estas áreas se activan con menor estímulo que en personas normales”, ha explicado.

Por otro lado, el doctor López Robledillo ha explicado que el síntoma que “predomina” es el dolor crónico generalizado, que afecta “fundamentalmente” a las partes blandas próximas a las articulaciones, aunque se suele acompañar, según ha apuntado, con cansancio de forma crónica, trastornos de concentración y disfunción de las articulaciones mandibulares, entre otros trastornos.

Ante esto, ha indicado que para abordar la enfermedad hay que hacer uso de un tratamiento “múltiple”, que engloba la educación sanitaria –explicarle al paciente de qué se trata la patología–, medidas no farmacológicas, como determinados tipos de ejercicios aeróbicos que favorecen la mitigación de los síntomas y los fármacos, donde se ha demostrado su eficacia en los analgésicos que actúan sobre los neurotransmisores, en los relajantes musculares y algunos destinados para la epilepsia.